martes, 23 de agosto de 2016

Ahuyenta a mis monstruos.


Llevo varios días, incluso semanas, queriendo escribir algo, pero sin poder.
Pero al final, aunque me ha costado, he comprendido por qué. Y es que en mi cabeza, hay algo que ha cambiado.
Durante tanto tiempo he sentido que algo me faltaba, que me he acostumbrado a escribir sobre aquello que me atormentaba. Cosas que sólo podía contarle al papel, por miedo a que mis demonios ahuyentasen a aquel que me escuchase. Cosas que no era capaz de decir en voz alta, por miedo a que dejasen de estar sólo en mi cabeza y empezasen a ser reales.
Hasta que al final llega alguien que ahuyenta a tus montruos, o los hace callar, y dejas de sentir que algo te falta.
Alguien que rompe todos tus esquemas y desata el caos en tu mente, haciendo que todo se desmonte.
Es por eso que ahora me siento confusa al escribir, porque se ha ido ese vacío que me atormentaba, porque los monstruos de debajo de la cama se han quedado mudos.
Porque lo tengo todo bajo descontrol.
Por todo eso, vamos a querernos hasta que se nos pase el mono.

jueves, 17 de marzo de 2016

Caos.

Demacración. Demacración de amor. Amor por mis pies desnudos y llenos de heridas de caminar descalza por caminos difíciles. Por mis manos encalladas de coger a la vida con fiereza, de abrir puertas cerradas a cal y canto. Por mis rodillas ensangrentadas de andar a gatas entre las malas hierbas, intentando ser una de ellas. Por mis ojos, que cada día me regalan sonrisas preciosas, y por mis labios, capaces de devolverlas. Por mi corazón que, aunque guardado bajo llave, aún late, cada día más rápido, más loco. Por mi cordura y su escasez, mi locura y sus ganas de salir a bailar, reír, jugar. Por mis pulmones, cada día más vacíos de aire y más llenos de humo.
Demacración de amor por cosas nunca mías y siempre de todos. De todos y, al mismo tiempo, de nadie. Por llorar a la luna, que el sol no es capaz de entender la oscuridad... por sentir lástima de él, que no entiende que para que haya luz, antes debe haber oscuridad.
Demacración de amor por el caos, porque lo tengo todo bajo descontrol.
Por todo eso, vamos a querernos hasta que se nos pase el mono.