Bueno chicxs, os informo que esta tarde iré a la librería a encargar el tercer libro de la saga Los Vampiros de Morganville y, con un poco de suerte, la semana que viene ya estará en mis manos (el lunes, creo... o eso espero). Sé que es demasiado tiempo pero, bueno, para este fin de semana publicaré la reseña de alguno de los libros que tengo por mi habitación y ya me haya leído. Mañana por la mañana probablemente os diga el título.
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!
miércoles, 30 de abril de 2014
martes, 29 de abril de 2014
Los Vampiros de Morganville 2.
El libro que hoy os traigo a reseñar se llama El baile de las chicas muertas, segunda parte de la saga Los Vampiros de Morganville, de Rachel Caine, primera edición de marzo del 2010, traducida por Daniel Aldea Rossell, publicada por la editorial Versatil (la misma, vamos) en Barcelona, y el título original es Dead girls' dance. The Morganville Vampires (book two). El libro consta de 295 páginas (sin contar los agradecimientos), repartidas en 13 capítulos.
Este sí que está escrito en tercera persona y, gracias a Dios, no tiene tantos fallos como el primero (La mansión Glass, para los vagos que no leyeran la reseña que publiqué la semana pasada, ejem ejem).
Recordemos algunas cosas que ocurrían en la primera parte: Claire, maltratada por Monica, se va (tras escapar de la residencia) a vivir con dos chicos (Michael y Shane) y una chica (Eve); Claire se entera de que Morganville está en manos de los vampiros, Shane se arriesga por Claire y hace un pacto con Brandon (el vampiro malvado); Claire encuentra el libro que quieren los vampiros para salvar a Shane; Michael y Eve están juntos; se desata una pelea (tanto dentro como fuera de la Mansión Glass) por el libro de los vampiros contra Claire y compañía, etc.
Bien, pues en esta segunda parte, vuelve a la ciudad el padre de Shane y sus colegas, una panda de moteros, para matar a todos los vampiros de Morganville y vengar la muerte de su hija pequeña y su mujer. Frank Collins (el padre de Shane) encarga a uno de sus colegas moteros matar a Brandon, y la poli lo encuentra, junto con Shane (que es inocente), en la escena del crimen. ¿Consecuencia? Un montón de vampiros cabreados que encierran a Shane y al motero en jaulas para ejecutarlos en la plaza del Fundador (siempre llena de vampiros, por cierto) por matar a uno de los suyos. Y, por si fuese poco, los piensan ejecutar ¡quemándolos vivos! Tócate las narices... ¡Y nadie cree que Shane sea inocente! ¡Pero sí que lo es!
En fin, Claire, que está enamoradísima de Shane (con el que se ha morreado un par de veces), arriesga su vida para salvarlo y, ¿cómo lo consigue? Pues resulta que el alcalde de Morganville es el padre de Monica Morrel (sí, la zorra esa que intentó matar a Claire y que quemó la casa de Shane, en cuyo incendio murió la hermana de este) y, Frank Collins, que está un poco pirao, secuestra a Monica y a Claire (¡pero tranquilos, que a Claire no le hace daño!), y le hace a esta última ir al alcalde a decirle (de parte de Frank, obviamente) que si no dejan libre a Shane matarán a Monica. Vamos, que quieren darse el cambiazo.
Al final lo consiguen, pero el proceso es difícil, ya que en este Michael sufre mucho, Eve se vuelve medio loca y a Claire la drogan y poco más y la violan a la pobre. Si os leéis el libro sabréis de lo que hablo.
Conclusión: ¡Claire y Shane están juntos! Increíble.
Recordemos algunas cosas que ocurrían en la primera parte: Claire, maltratada por Monica, se va (tras escapar de la residencia) a vivir con dos chicos (Michael y Shane) y una chica (Eve); Claire se entera de que Morganville está en manos de los vampiros, Shane se arriesga por Claire y hace un pacto con Brandon (el vampiro malvado); Claire encuentra el libro que quieren los vampiros para salvar a Shane; Michael y Eve están juntos; se desata una pelea (tanto dentro como fuera de la Mansión Glass) por el libro de los vampiros contra Claire y compañía, etc.
Bien, pues en esta segunda parte, vuelve a la ciudad el padre de Shane y sus colegas, una panda de moteros, para matar a todos los vampiros de Morganville y vengar la muerte de su hija pequeña y su mujer. Frank Collins (el padre de Shane) encarga a uno de sus colegas moteros matar a Brandon, y la poli lo encuentra, junto con Shane (que es inocente), en la escena del crimen. ¿Consecuencia? Un montón de vampiros cabreados que encierran a Shane y al motero en jaulas para ejecutarlos en la plaza del Fundador (siempre llena de vampiros, por cierto) por matar a uno de los suyos. Y, por si fuese poco, los piensan ejecutar ¡quemándolos vivos! Tócate las narices... ¡Y nadie cree que Shane sea inocente! ¡Pero sí que lo es!
En fin, Claire, que está enamoradísima de Shane (con el que se ha morreado un par de veces), arriesga su vida para salvarlo y, ¿cómo lo consigue? Pues resulta que el alcalde de Morganville es el padre de Monica Morrel (sí, la zorra esa que intentó matar a Claire y que quemó la casa de Shane, en cuyo incendio murió la hermana de este) y, Frank Collins, que está un poco pirao, secuestra a Monica y a Claire (¡pero tranquilos, que a Claire no le hace daño!), y le hace a esta última ir al alcalde a decirle (de parte de Frank, obviamente) que si no dejan libre a Shane matarán a Monica. Vamos, que quieren darse el cambiazo.
Al final lo consiguen, pero el proceso es difícil, ya que en este Michael sufre mucho, Eve se vuelve medio loca y a Claire la drogan y poco más y la violan a la pobre. Si os leéis el libro sabréis de lo que hablo.
Conclusión: ¡Claire y Shane están juntos! Increíble.
Para acabar, no voy a desvelaros el final. Obviamente no lo he contado todo y no he dado tantos detalles ni explicaciones como en la reseña del primer libro (la cual, por cierto, tras publicarla vi que la alargué cosa mala, disculparme), porque espero que leáis el libro.
Esta vez sólo voy a mostrar uno de los fallos que presentaba el libro ya que es el más grave; los demás eran nimios. Es un trozo en el que se muestra una conversación entre Eve y Claire, y en una frase de Eve, en lo que sería la explicación de lo que hace, da a entender que ella misma explica lo que hace (vamos, que los guiones de diálogo están mal posicionados, se les ha colado uno). Os la escribo tal cual aparece en el libro:
-Entonces vayamos a hablar con otra gente que sí pueda -dijo Eve, decidida-. Cogió la taza de café y la vació de un trago. Volvió a dejarla sobre la mesita y asintió-. Lista.
Esta vez sólo voy a mostrar uno de los fallos que presentaba el libro ya que es el más grave; los demás eran nimios. Es un trozo en el que se muestra una conversación entre Eve y Claire, y en una frase de Eve, en lo que sería la explicación de lo que hace, da a entender que ella misma explica lo que hace (vamos, que los guiones de diálogo están mal posicionados, se les ha colado uno). Os la escribo tal cual aparece en el libro:
-Entonces vayamos a hablar con otra gente que sí pueda -dijo Eve, decidida-. Cogió la taza de café y la vació de un trago. Volvió a dejarla sobre la mesita y asintió-. Lista.
Tras esto finalizo mi reseña, pero no sin antes decir que, sinceramente, el libro no está nada mal. Es bastante entretenido y no me ha resultado en absoluto pesado, así que si me preguntáis si os lo recomiendo (que ya sé que nadie lo ha preguntado pero a mi me da igual porque soy así de guay), mi respuesta es: ¡Sólo si te gusta la temática sobre vampiros! Porque, si no, no creo que te guste.
Ahora sí, ya acabo con la reseña. No olvidéis que, si queréis recomendarme algún libro para que haga reseña o hay alguno que no os habéis leído y os gustaría que hablase de él, dejadme comentarios aquí en el blog o mencionadme en twitter (@Sylviannia).
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!
lunes, 28 de abril de 2014
Casi casi.
¡Sólo me quedan cuatro capítulos para acabarme el libro Los Vampiros de Morganville 2: El baile de las chicas muertas!
Esta noche intentaré acabármelo y, si puedo, haré la reseña. Si no me da tiempo, me temo que tendréis que esperar a mañana noche. Pero, ¿veis? Os dije que probablemente antes del fin de semana la escribiría. Soy asombrosa, lo sé, todo el mundo lo sabe, es inútil negarlo... Mejor me callo, que he de ponerme a la tarea cuanto antes para daros vuestra reseña del libro.
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!
Esta noche intentaré acabármelo y, si puedo, haré la reseña. Si no me da tiempo, me temo que tendréis que esperar a mañana noche. Pero, ¿veis? Os dije que probablemente antes del fin de semana la escribiría. Soy asombrosa, lo sé, todo el mundo lo sabe, es inútil negarlo... Mejor me callo, que he de ponerme a la tarea cuanto antes para daros vuestra reseña del libro.
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!
domingo, 27 de abril de 2014
¡Que la cosa va en serio!
Me estoy comprometiendo a publicar al menos una entrada cada día (si puedo, obviamente), y como mínimo una reseña a la semana.
Como ya os dije ayer, me estoy leyendo el segundo libro de la saga de Los Vampiros de Morganville: El baile de las chicas muertas, de Rachel Caine.
El libro de momento va bien, tiene menos fallos que el primero, pero la historia sigue siendo extraña (aunque entretenida) y un tanto floja. Esperemos que con forme avance la situación mejore, si no no creo que pueda soportar leerme la tercera parte (sobre todo teniendo en cuenta que he de comprármela, y son nada más y nada menos que 17€ aproximadamente).
En fin, me he quedado en una parte crítica del libro, justo en medio de toda la tensión (he pasado todo el día fuera y no he podido continuar por donde lo dejé ayer noche, pero en cuanto publique esta entrada me pongo al lío, lo juro), así de oportuna soy.
Bueno chicxs, no me enrollo más, ¡que los libros no se leen solos!
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!
Como ya os dije ayer, me estoy leyendo el segundo libro de la saga de Los Vampiros de Morganville: El baile de las chicas muertas, de Rachel Caine.
El libro de momento va bien, tiene menos fallos que el primero, pero la historia sigue siendo extraña (aunque entretenida) y un tanto floja. Esperemos que con forme avance la situación mejore, si no no creo que pueda soportar leerme la tercera parte (sobre todo teniendo en cuenta que he de comprármela, y son nada más y nada menos que 17€ aproximadamente).
En fin, me he quedado en una parte crítica del libro, justo en medio de toda la tensión (he pasado todo el día fuera y no he podido continuar por donde lo dejé ayer noche, pero en cuanto publique esta entrada me pongo al lío, lo juro), así de oportuna soy.
Bueno chicxs, no me enrollo más, ¡que los libros no se leen solos!
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!
sábado, 26 de abril de 2014
Los vampiros de Morganville 1.
El primer libro a reseñar que os traigo se llama "La mansión Glass", primera parte de la saga de, hasta el momento, 15 libros, llamada "Los vampiros de Morganville". El título original es "Glass Houses. The Morganville Vampires (book one)". La saga está escrita por la autora Rachel Caine (¡es una mujer polifacética!), y el libro en cuestión es una edición de noviembre de 2009 (cabe destacar que es la primera edición, ejem ejem), traducida al castellano por Daniel Aldea Rossell, y publicada por la editorial Versatil, en Barcelona, que consta de 302 páginas (sin contar agradecimientos).
El libro está escrito en tercera persona (aunque a veces se salta a primera persona, fallo del traductor o de la autora, aunque sería más criminal si se tratase de lo segundo).
Claire Danvers, la protagonista, es una adolescente de 16 años (aunque ella no deja de insistir en que son ¡casi! diecisiete), a la que debido a su cerebro característico de un genio a la altura de Einstein, adelantan un par de cursos, por lo que se encuentra estudiando su primer año de carrera en la universidad de Texas (Texas Praire University, o TPU), y viviendo en la residencia de chicas del campus. Pero Claire, a pesar de ser una luchadora, no puede soportar vivir en ese horrible sitio: sus compañeras de residencia la maltratan y acosan, especialmente la despampanante Monica Morrel y su séquito de arpías, conocidas como las monickettes, que se dedican a hacerle la vida imposible a base de empujones por las escaleras y... en fin, todo tipo de cosas horripilantes que son capaces de hacer las psicópatas con falda y tacones con tal de ridiculizar a alguien varios peldaños por debajo en la pirámide social. Conclusión, la pequeña Claire, harta de todo eso y tras una amenaza de muerte por parte de Monica, se pone de inmediato a buscar anuncios del tipo "se busca compañero de piso" o "se alquila habitación", hasta que da con uno en que tres amigos buscan alguien a quien alquilar un cuarto en una mansión, la mansión Glass.
Después de una dura conversación con el dueño de la casa, Claire consigue quedarse a vivir con ellos siempre y cuando cumpla con su parte del alquiler.
Con forme pasa el tiempo en esa casa descubre que los que dirigen la ciudad son vampiros y que, para su desgracia, ni ella ni sus nuevos amigos cuentan con la Protección de la que disfrutan algunos de los ciudadanos de Morganville. También descubre que algo extraño pasa con el dueño, Michael Glass, pues nunca se deja ver durante el día y sólo sale de noche, por no hablar que siempre anda en casa y no pisa la calle (al final Claire, que es más curiosa que un gato callejero, se da cuenta de que lo que le sucede al guapo de Michael es que es un fantasma al que sólo es posible ver después de la puesta de sol).
Pero eso no es todo, sus otros dos compañeros, Shane Collins y Eve Rosser (estos sí que pueden salir a la calle y que les de la luz del sol), están dispuestos a proteger a Claire de Monica y sus perros falderos (Gina y Jennifer). Eve es una chica gótica muy mona que trabaja en una cafetería cuyo jefe es (o al menos eso parece al principio) un amor de persona. Shane, por el contrario, no trabaja, y es un chico muy guapo al que Claire pone los ojos encima a los dos días de vivir en la mansión. Este último es tan impulsivo que, tras un intento de asesinato a Claire por parte de Gina (una de las monickettes) con H2SO4, está dispuesto a hacer un pacto que pone en peligro su (¡oh Dios mío!) preciosa integridad física con Brandon, el vampiro al que pertenecen Monica y su rica familia, para que dejen a Claire en paz (aunque las muy zorras luego no lo cumplen y la secuestran e intentan quemar viva).
Tras esto y, ante la impotencia de que Shane sufra a manos de Brandon, el cruel vampiro, Claire, Eve y Michael se ponen manos a la obra para buscar aquello que los vampiros de Morganville más desean: ¡un libro antiguo! Qué típico. Al principio tienen la intención de falsificarlo y tener algo con lo que chantajear a los vampiros para salvar a Shane, y cuando descubriesen que es falso hacer uso del típico tópico de "¡estaba así cuando llegué!", pero por suerte para ellos, Claire, que como ya he dicho es más curiosa que un gato callejero (me encantan los gatos callejeros, son tan...), al colarse en la cuarta planta de la biblioteca de la universidad (la cual se supone que en los planos para los estudiantes no aparece porque es secreta), consigue el dichoso libro (aunque, claramente, el proceso hasta que lo logra no es tan fácil, pero debéis leeros el libro y averiguar cómo lo hace), y lo lleva a la mansión. Desgraciadamente Claire es una niña que en varias ocasiones demuestra ser una persona de muy pocas luces y le dice a Oliver, el encantador jefe de Eve, que ha conseguido el libro y que quiere pactar con los de arriba (los mandamases de la comunidad vampírica), sin saber que este señor tan agradable es un vampiro, ¡y no de los buenos! Tras eso, esa misma noche, la mansión Glass se ve envuelta en una interminable lucha cuatro contra quinientossetentaycincomilochocientosnoventaydos; los de dentro de la mansión versus los de fuera; los cuatro amigos (humanos y fantasma) contra vampiros, aliados humanos y policías de parte de los malos; el gato contra el león. Al fina, por increíble que parezca, ganan los buenos (los de dentro de la mansión), haciendo un pacto con Amelie, una mujer vampiro que da la casualidad es la fundadora de Morganville y, por tanto, dueña de todas las casas y sus habitantes (pero tranquis, es buena pers... vampiro, es buena vampiro), que consiste en que ellos le dan el maldito libro que tanto quieren y a cambio ella les proporciona seguridad y Protección a los cuatro (aunque para que la Protección funcione no tienen que meterse en líos y no deben abandonar Morganville y vivir en la mansión Glass... ¡para siempre!).
El libro no acaba del todo bien, pero no pienso desvelaros el final, si no no tendría gracia.
La verdad, en mi opinión, el libro no está mal. La historia es buena, y la forma en que se desarrolla no es del todo mala (sí mejorable, pero no mala). A pesar de eso opino que tiene bastantes lagunas y fallos: algunos muy tontos, pasables y sin importancia, y otros inconcebibles.
Por ejemplo: en la página 18, hay una parte de diálogo entre Claire y una compañera de la residencia en la que empieza a hablar Claire y, tras un guión, automáticamente se convierte en la otra chica:
-No. No, estoy bien -eso lo dice Claire, blablabla explicación y en el mismo párrafo de diálogo de Claire habla su compañera-. Maldita sea, Claire, ¿necesitas toda esta mierda?
¡ESO NO SE PUEDE HACER EN UN LIBRO!
Otro ejemplo lo podemos encontrar en la página 175, juzgar vosotros mismos:
Claire abrió la puerta torpemente, rodeó el vehículo y llegó al sendero corriendo. Oyó cerrarse la puerta de Claire y a ella corriendo a su espalda.
¿Alguien puede explicarme como puedo escucharme a mí misma corriendo detrás de mí? En serio, es muy curioso este fallo (y como este hay bffff... una barbaridad).
El último ejemplo que me gustaría que vieseis, se encuentra en la página 213, al final, justo el penúltimo párrafo, el cual comienza como un párrafo explicativo de la situación en la que se encuentra Claire y acaba siendo un diálogo:
La Señora Dragón exhaló una nube de humo por la nariz y enarcó las cejas en un gesto que pretendía ser más una sugerencia que una recomendación-. Pareces amable. Lárgate antes de que recuerde que hoy es mi día libre.
¡¡¡¿¿¿???!!! Increíble.
Tras esto, acabo con mi reseña dejando claro que, a pesar de sus fallos, me ha resultado un tanto entretenida la lectura de este libro y, aunque en cada despiste del editor o de la autora se me crispaban los nervios y me costaba no parecer confusa como un conejo en una oscura carretera al que le dan las largas, y a pesar de que la historia me parezca un poco débil y con unas pocas bastantes lagunas, ha valido la pena leerlo. No quiero arriesgarme a deciros "¡comprad el libro y leerlo os va a encantar!" porque probablemente si lo hacéis y os decepciona vengáis a por mí a rendir cuentas (¡por Dios apiadaos de mí tengo mujer e hijos!), pero sois libres de hacer lo que queráis, así que si os apetece leer algo y no tenéis el qué, y os gusta la temática de los vampiros, entonces no tenéis nada que perder (a parte de tiempo, pero estoy segura de que de eso os sobra).
Ahora sí, acabo ya. Me despido de vosotros, que mi vida social me reclama, y el fin de semana que viene (o tal vez antes, nunca se sabe) vendré y publicaré la reseña de la segunda parte de esta saga, a ver si puedo soportar el segundo libro.
También pido disculpas por los posibles fallos en el desarrollo de la reseña, pues soy novata en esto de reseñar y bueno, aún tengo que cogerle el truquillo a esto, ¡sed buenos conmigo!
Si queréis recomendarme algún libro para que haga reseña o hay alguno que no os habéis leído y os gustaría que hablase de él, ya sabéis, dejadme comentarios aquí en el blog o en twitter (@Sylviannia).
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!
El libro está escrito en tercera persona (aunque a veces se salta a primera persona, fallo del traductor o de la autora, aunque sería más criminal si se tratase de lo segundo).
Claire Danvers, la protagonista, es una adolescente de 16 años (aunque ella no deja de insistir en que son ¡casi! diecisiete), a la que debido a su cerebro característico de un genio a la altura de Einstein, adelantan un par de cursos, por lo que se encuentra estudiando su primer año de carrera en la universidad de Texas (Texas Praire University, o TPU), y viviendo en la residencia de chicas del campus. Pero Claire, a pesar de ser una luchadora, no puede soportar vivir en ese horrible sitio: sus compañeras de residencia la maltratan y acosan, especialmente la despampanante Monica Morrel y su séquito de arpías, conocidas como las monickettes, que se dedican a hacerle la vida imposible a base de empujones por las escaleras y... en fin, todo tipo de cosas horripilantes que son capaces de hacer las psicópatas con falda y tacones con tal de ridiculizar a alguien varios peldaños por debajo en la pirámide social. Conclusión, la pequeña Claire, harta de todo eso y tras una amenaza de muerte por parte de Monica, se pone de inmediato a buscar anuncios del tipo "se busca compañero de piso" o "se alquila habitación", hasta que da con uno en que tres amigos buscan alguien a quien alquilar un cuarto en una mansión, la mansión Glass.
Después de una dura conversación con el dueño de la casa, Claire consigue quedarse a vivir con ellos siempre y cuando cumpla con su parte del alquiler.
Con forme pasa el tiempo en esa casa descubre que los que dirigen la ciudad son vampiros y que, para su desgracia, ni ella ni sus nuevos amigos cuentan con la Protección de la que disfrutan algunos de los ciudadanos de Morganville. También descubre que algo extraño pasa con el dueño, Michael Glass, pues nunca se deja ver durante el día y sólo sale de noche, por no hablar que siempre anda en casa y no pisa la calle (al final Claire, que es más curiosa que un gato callejero, se da cuenta de que lo que le sucede al guapo de Michael es que es un fantasma al que sólo es posible ver después de la puesta de sol).
Pero eso no es todo, sus otros dos compañeros, Shane Collins y Eve Rosser (estos sí que pueden salir a la calle y que les de la luz del sol), están dispuestos a proteger a Claire de Monica y sus perros falderos (Gina y Jennifer). Eve es una chica gótica muy mona que trabaja en una cafetería cuyo jefe es (o al menos eso parece al principio) un amor de persona. Shane, por el contrario, no trabaja, y es un chico muy guapo al que Claire pone los ojos encima a los dos días de vivir en la mansión. Este último es tan impulsivo que, tras un intento de asesinato a Claire por parte de Gina (una de las monickettes) con H2SO4, está dispuesto a hacer un pacto que pone en peligro su (¡oh Dios mío!) preciosa integridad física con Brandon, el vampiro al que pertenecen Monica y su rica familia, para que dejen a Claire en paz (aunque las muy zorras luego no lo cumplen y la secuestran e intentan quemar viva).
Tras esto y, ante la impotencia de que Shane sufra a manos de Brandon, el cruel vampiro, Claire, Eve y Michael se ponen manos a la obra para buscar aquello que los vampiros de Morganville más desean: ¡un libro antiguo! Qué típico. Al principio tienen la intención de falsificarlo y tener algo con lo que chantajear a los vampiros para salvar a Shane, y cuando descubriesen que es falso hacer uso del típico tópico de "¡estaba así cuando llegué!", pero por suerte para ellos, Claire, que como ya he dicho es más curiosa que un gato callejero (me encantan los gatos callejeros, son tan...), al colarse en la cuarta planta de la biblioteca de la universidad (la cual se supone que en los planos para los estudiantes no aparece porque es secreta), consigue el dichoso libro (aunque, claramente, el proceso hasta que lo logra no es tan fácil, pero debéis leeros el libro y averiguar cómo lo hace), y lo lleva a la mansión. Desgraciadamente Claire es una niña que en varias ocasiones demuestra ser una persona de muy pocas luces y le dice a Oliver, el encantador jefe de Eve, que ha conseguido el libro y que quiere pactar con los de arriba (los mandamases de la comunidad vampírica), sin saber que este señor tan agradable es un vampiro, ¡y no de los buenos! Tras eso, esa misma noche, la mansión Glass se ve envuelta en una interminable lucha cuatro contra quinientossetentaycincomilochocientosnoventaydos; los de dentro de la mansión versus los de fuera; los cuatro amigos (humanos y fantasma) contra vampiros, aliados humanos y policías de parte de los malos; el gato contra el león. Al fina, por increíble que parezca, ganan los buenos (los de dentro de la mansión), haciendo un pacto con Amelie, una mujer vampiro que da la casualidad es la fundadora de Morganville y, por tanto, dueña de todas las casas y sus habitantes (pero tranquis, es buena pers... vampiro, es buena vampiro), que consiste en que ellos le dan el maldito libro que tanto quieren y a cambio ella les proporciona seguridad y Protección a los cuatro (aunque para que la Protección funcione no tienen que meterse en líos y no deben abandonar Morganville y vivir en la mansión Glass... ¡para siempre!).
El libro no acaba del todo bien, pero no pienso desvelaros el final, si no no tendría gracia.
La verdad, en mi opinión, el libro no está mal. La historia es buena, y la forma en que se desarrolla no es del todo mala (sí mejorable, pero no mala). A pesar de eso opino que tiene bastantes lagunas y fallos: algunos muy tontos, pasables y sin importancia, y otros inconcebibles.
Por ejemplo: en la página 18, hay una parte de diálogo entre Claire y una compañera de la residencia en la que empieza a hablar Claire y, tras un guión, automáticamente se convierte en la otra chica:
-No. No, estoy bien -eso lo dice Claire, blablabla explicación y en el mismo párrafo de diálogo de Claire habla su compañera-. Maldita sea, Claire, ¿necesitas toda esta mierda?
¡ESO NO SE PUEDE HACER EN UN LIBRO!
Otro ejemplo lo podemos encontrar en la página 175, juzgar vosotros mismos:
Claire abrió la puerta torpemente, rodeó el vehículo y llegó al sendero corriendo. Oyó cerrarse la puerta de Claire y a ella corriendo a su espalda.
¿Alguien puede explicarme como puedo escucharme a mí misma corriendo detrás de mí? En serio, es muy curioso este fallo (y como este hay bffff... una barbaridad).
El último ejemplo que me gustaría que vieseis, se encuentra en la página 213, al final, justo el penúltimo párrafo, el cual comienza como un párrafo explicativo de la situación en la que se encuentra Claire y acaba siendo un diálogo:
La Señora Dragón exhaló una nube de humo por la nariz y enarcó las cejas en un gesto que pretendía ser más una sugerencia que una recomendación-. Pareces amable. Lárgate antes de que recuerde que hoy es mi día libre.
¡¡¡¿¿¿???!!! Increíble.
Tras esto, acabo con mi reseña dejando claro que, a pesar de sus fallos, me ha resultado un tanto entretenida la lectura de este libro y, aunque en cada despiste del editor o de la autora se me crispaban los nervios y me costaba no parecer confusa como un conejo en una oscura carretera al que le dan las largas, y a pesar de que la historia me parezca un poco débil y con unas pocas bastantes lagunas, ha valido la pena leerlo. No quiero arriesgarme a deciros "¡comprad el libro y leerlo os va a encantar!" porque probablemente si lo hacéis y os decepciona vengáis a por mí a rendir cuentas (¡por Dios apiadaos de mí tengo mujer e hijos!), pero sois libres de hacer lo que queráis, así que si os apetece leer algo y no tenéis el qué, y os gusta la temática de los vampiros, entonces no tenéis nada que perder (a parte de tiempo, pero estoy segura de que de eso os sobra).
Ahora sí, acabo ya. Me despido de vosotros, que mi vida social me reclama, y el fin de semana que viene (o tal vez antes, nunca se sabe) vendré y publicaré la reseña de la segunda parte de esta saga, a ver si puedo soportar el segundo libro.
También pido disculpas por los posibles fallos en el desarrollo de la reseña, pues soy novata en esto de reseñar y bueno, aún tengo que cogerle el truquillo a esto, ¡sed buenos conmigo!
Si queréis recomendarme algún libro para que haga reseña o hay alguno que no os habéis leído y os gustaría que hablase de él, ya sabéis, dejadme comentarios aquí en el blog o en twitter (@Sylviannia).
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!
¡He vuelto!
En primer lugar pedir disculpas a esos dos seguidores que imagino habrán estado día y noche preguntándose "¿Por qué demonios Sil no publica ninguna entrada?", con la nariz pegada a la pantalla del ordenador y los ojos como platos a punto de desbordar un mar de lágrimas.
Dejémonos de tonterías, eso no va a suceder, pero estoy emocionada. He vuelto a mi blog, y por fin me he decidido a hacer algo útil con él, a parte de lloriquear.
Os explico: últimamente me he matado (en el buen sentido de la palabra) a leer libros. Muuuchos libros. Y me he reencontrado a mi misma. He vuelto a ser esa chica soñadora que se pasaba día y noche con la cara enterrada entre miles de historias la mar de interesantes. ¿No os parece que el olor a libro nuevo es la mejor sensación del mundo? Por no hablar de ese sentimiento que te envuelve cuando acabas uno, ese sentimiento que te hace gritarle al silencio "¡QUIERO LA SIGUIENTE PARTE! ¡NO PUEDO ESPERAR A QUE LA PUBLIQUEN! ¡LA NECESITO!"
Tal vez os esté dando demasiadas pistas sobre cómo me he pasado los últimos días... semanas... meses... lo que sea.
En fin, no quiero enrollarme (más aún) con la explicación; lo que venía a contar, ese nuevo proyecto que he nombrado hace, uhm... un trillón de párrafos más arriba, lo pienso llevar a la práctica. Sé que no soy muy responsable cuando me propongo hacer algo dedicado a alguien más a parte de a mí, pero lo voy a intentar cumplir, ¡porque estoy muy, pero que muy emocionada con esto!
A lo que iba: a partir de ahora, aproximadamente una o dos veces a la semana escribiré una entrada, en la que iré informando sobre el libro que esté leyendo en ese momento, y en cuanto lo termine volveré y publicaré una pequeña reseña y daré mi opinión a cerca de lo que he leído. Eso quiere decir que probablemente mi blog, de ahora en adelante, sólo será del agrado de aquellos quienes se consideren unos frikis de la lectura.
Y dicho esto, me despido para ponerme a la tarea.
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!
Dejémonos de tonterías, eso no va a suceder, pero estoy emocionada. He vuelto a mi blog, y por fin me he decidido a hacer algo útil con él, a parte de lloriquear.
Os explico: últimamente me he matado (en el buen sentido de la palabra) a leer libros. Muuuchos libros. Y me he reencontrado a mi misma. He vuelto a ser esa chica soñadora que se pasaba día y noche con la cara enterrada entre miles de historias la mar de interesantes. ¿No os parece que el olor a libro nuevo es la mejor sensación del mundo? Por no hablar de ese sentimiento que te envuelve cuando acabas uno, ese sentimiento que te hace gritarle al silencio "¡QUIERO LA SIGUIENTE PARTE! ¡NO PUEDO ESPERAR A QUE LA PUBLIQUEN! ¡LA NECESITO!"
Tal vez os esté dando demasiadas pistas sobre cómo me he pasado los últimos días... semanas... meses... lo que sea.
En fin, no quiero enrollarme (más aún) con la explicación; lo que venía a contar, ese nuevo proyecto que he nombrado hace, uhm... un trillón de párrafos más arriba, lo pienso llevar a la práctica. Sé que no soy muy responsable cuando me propongo hacer algo dedicado a alguien más a parte de a mí, pero lo voy a intentar cumplir, ¡porque estoy muy, pero que muy emocionada con esto!
A lo que iba: a partir de ahora, aproximadamente una o dos veces a la semana escribiré una entrada, en la que iré informando sobre el libro que esté leyendo en ese momento, y en cuanto lo termine volveré y publicaré una pequeña reseña y daré mi opinión a cerca de lo que he leído. Eso quiere decir que probablemente mi blog, de ahora en adelante, sólo será del agrado de aquellos quienes se consideren unos frikis de la lectura.
Y dicho esto, me despido para ponerme a la tarea.
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!
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