El libro que hoy os traigo a reseñar se llama El baile de las chicas muertas, segunda parte de la saga Los Vampiros de Morganville, de Rachel Caine, primera edición de marzo del 2010, traducida por Daniel Aldea Rossell, publicada por la editorial Versatil (la misma, vamos) en Barcelona, y el título original es Dead girls' dance. The Morganville Vampires (book two). El libro consta de 295 páginas (sin contar los agradecimientos), repartidas en 13 capítulos.
Este sí que está escrito en tercera persona y, gracias a Dios, no tiene tantos fallos como el primero (La mansión Glass, para los vagos que no leyeran la reseña que publiqué la semana pasada, ejem ejem).
Recordemos algunas cosas que ocurrían en la primera parte: Claire, maltratada por Monica, se va (tras escapar de la residencia) a vivir con dos chicos (Michael y Shane) y una chica (Eve); Claire se entera de que Morganville está en manos de los vampiros, Shane se arriesga por Claire y hace un pacto con Brandon (el vampiro malvado); Claire encuentra el libro que quieren los vampiros para salvar a Shane; Michael y Eve están juntos; se desata una pelea (tanto dentro como fuera de la Mansión Glass) por el libro de los vampiros contra Claire y compañía, etc.
Bien, pues en esta segunda parte, vuelve a la ciudad el padre de Shane y sus colegas, una panda de moteros, para matar a todos los vampiros de Morganville y vengar la muerte de su hija pequeña y su mujer. Frank Collins (el padre de Shane) encarga a uno de sus colegas moteros matar a Brandon, y la poli lo encuentra, junto con Shane (que es inocente), en la escena del crimen. ¿Consecuencia? Un montón de vampiros cabreados que encierran a Shane y al motero en jaulas para ejecutarlos en la plaza del Fundador (siempre llena de vampiros, por cierto) por matar a uno de los suyos. Y, por si fuese poco, los piensan ejecutar ¡quemándolos vivos! Tócate las narices... ¡Y nadie cree que Shane sea inocente! ¡Pero sí que lo es!
En fin, Claire, que está enamoradísima de Shane (con el que se ha morreado un par de veces), arriesga su vida para salvarlo y, ¿cómo lo consigue? Pues resulta que el alcalde de Morganville es el padre de Monica Morrel (sí, la zorra esa que intentó matar a Claire y que quemó la casa de Shane, en cuyo incendio murió la hermana de este) y, Frank Collins, que está un poco pirao, secuestra a Monica y a Claire (¡pero tranquilos, que a Claire no le hace daño!), y le hace a esta última ir al alcalde a decirle (de parte de Frank, obviamente) que si no dejan libre a Shane matarán a Monica. Vamos, que quieren darse el cambiazo.
Al final lo consiguen, pero el proceso es difícil, ya que en este Michael sufre mucho, Eve se vuelve medio loca y a Claire la drogan y poco más y la violan a la pobre. Si os leéis el libro sabréis de lo que hablo.
Conclusión: ¡Claire y Shane están juntos! Increíble.
Recordemos algunas cosas que ocurrían en la primera parte: Claire, maltratada por Monica, se va (tras escapar de la residencia) a vivir con dos chicos (Michael y Shane) y una chica (Eve); Claire se entera de que Morganville está en manos de los vampiros, Shane se arriesga por Claire y hace un pacto con Brandon (el vampiro malvado); Claire encuentra el libro que quieren los vampiros para salvar a Shane; Michael y Eve están juntos; se desata una pelea (tanto dentro como fuera de la Mansión Glass) por el libro de los vampiros contra Claire y compañía, etc.
Bien, pues en esta segunda parte, vuelve a la ciudad el padre de Shane y sus colegas, una panda de moteros, para matar a todos los vampiros de Morganville y vengar la muerte de su hija pequeña y su mujer. Frank Collins (el padre de Shane) encarga a uno de sus colegas moteros matar a Brandon, y la poli lo encuentra, junto con Shane (que es inocente), en la escena del crimen. ¿Consecuencia? Un montón de vampiros cabreados que encierran a Shane y al motero en jaulas para ejecutarlos en la plaza del Fundador (siempre llena de vampiros, por cierto) por matar a uno de los suyos. Y, por si fuese poco, los piensan ejecutar ¡quemándolos vivos! Tócate las narices... ¡Y nadie cree que Shane sea inocente! ¡Pero sí que lo es!
En fin, Claire, que está enamoradísima de Shane (con el que se ha morreado un par de veces), arriesga su vida para salvarlo y, ¿cómo lo consigue? Pues resulta que el alcalde de Morganville es el padre de Monica Morrel (sí, la zorra esa que intentó matar a Claire y que quemó la casa de Shane, en cuyo incendio murió la hermana de este) y, Frank Collins, que está un poco pirao, secuestra a Monica y a Claire (¡pero tranquilos, que a Claire no le hace daño!), y le hace a esta última ir al alcalde a decirle (de parte de Frank, obviamente) que si no dejan libre a Shane matarán a Monica. Vamos, que quieren darse el cambiazo.
Al final lo consiguen, pero el proceso es difícil, ya que en este Michael sufre mucho, Eve se vuelve medio loca y a Claire la drogan y poco más y la violan a la pobre. Si os leéis el libro sabréis de lo que hablo.
Conclusión: ¡Claire y Shane están juntos! Increíble.
Para acabar, no voy a desvelaros el final. Obviamente no lo he contado todo y no he dado tantos detalles ni explicaciones como en la reseña del primer libro (la cual, por cierto, tras publicarla vi que la alargué cosa mala, disculparme), porque espero que leáis el libro.
Esta vez sólo voy a mostrar uno de los fallos que presentaba el libro ya que es el más grave; los demás eran nimios. Es un trozo en el que se muestra una conversación entre Eve y Claire, y en una frase de Eve, en lo que sería la explicación de lo que hace, da a entender que ella misma explica lo que hace (vamos, que los guiones de diálogo están mal posicionados, se les ha colado uno). Os la escribo tal cual aparece en el libro:
-Entonces vayamos a hablar con otra gente que sí pueda -dijo Eve, decidida-. Cogió la taza de café y la vació de un trago. Volvió a dejarla sobre la mesita y asintió-. Lista.
Esta vez sólo voy a mostrar uno de los fallos que presentaba el libro ya que es el más grave; los demás eran nimios. Es un trozo en el que se muestra una conversación entre Eve y Claire, y en una frase de Eve, en lo que sería la explicación de lo que hace, da a entender que ella misma explica lo que hace (vamos, que los guiones de diálogo están mal posicionados, se les ha colado uno). Os la escribo tal cual aparece en el libro:
-Entonces vayamos a hablar con otra gente que sí pueda -dijo Eve, decidida-. Cogió la taza de café y la vació de un trago. Volvió a dejarla sobre la mesita y asintió-. Lista.
Tras esto finalizo mi reseña, pero no sin antes decir que, sinceramente, el libro no está nada mal. Es bastante entretenido y no me ha resultado en absoluto pesado, así que si me preguntáis si os lo recomiendo (que ya sé que nadie lo ha preguntado pero a mi me da igual porque soy así de guay), mi respuesta es: ¡Sólo si te gusta la temática sobre vampiros! Porque, si no, no creo que te guste.
Ahora sí, ya acabo con la reseña. No olvidéis que, si queréis recomendarme algún libro para que haga reseña o hay alguno que no os habéis leído y os gustaría que hablase de él, dejadme comentarios aquí en el blog o mencionadme en twitter (@Sylviannia).
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!
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