Unas claras y esponjosas nubes se deslizaban por el oscuro cielo, plantándole cara a la majestuosa tormenta eléctrica, como diciéndole:
"Eh, mira, estoy aquí; no le temo a tu lluvia. No le temo a tus truenos, ni a tus relámpagos. No temo tu espesa niebla, igual que no temo la oscuridad que traes. Soy un respiro de alivio para alguien que se ahoga en tus aguas."
E.
No hay comentarios:
Publicar un comentario