¡Seguimos con las reseñas! Siento no haberla subido ayer pero estuve un poco liada y no pude, así que hoy soy toda vuestra. El libro de hoy, como ya os dije, se
llama Silencio, y es la tercera parte
de la saga Hush, hush, de Becca Fitzpatrick. La primera edición
del libro fue en noviembre de 2011, traducida al castellano por Irene Saslavsky
y publicada por Ediciones B. El título original del libro es Silence, y consta de 412 páginas sin
agradecimientos, pero incluyendo el prólogo, dedicatorias y las páginas
dedicadas a información sobre la edición del libro.
Bien, antes de seguir, recordemos qué ocurrió en los dos libros anteriores con un breve (muy breve) resumen: Nora conoce a Patch, un ángel caído decidido a matarla para conseguir un cuerpo humano, que al final se echa atrás y empieza una relación con ella después de alejarla de las garras de Dabria, su ex novia y también un temible ángel de la muerte. Después Nora decide terminar su relación amorosa con Patch debido a que éste está pasando con Marcie, una arpía a la que odio con toda mi alma. Pero el motivo de la actitud de Patch son los arcángeles; están dispuestos a mandar a Patch al infierno para siempre si ven que éste tiene sentimientos hacia Nora. Ésta a su vez está a punto de ser asesinada por Rixon (el cual acaba en el infierno porque Patch lo manda de cabeza). Cuando al final Patch decide que le importa una mierda lo que los arcángeles piensen y sean capaces de hacer, le declara su amor a Nora en el parque de atracciones y, acto seguido, aparece el padre de Marcie (que resulta ser también el padre de Nora), y secuestra a la pobre chica para que Patch sufra.
Bien, bueno... joder, ¿y yo decía que el resumen iba a ser breve? Virgen santísima.
En la tercera parte de la saga, Hank Millar (padre de Nora y Marcie), un Nefilim de lo más poderoso, abandona a Nora en el cementerio después de tres meses secuestrada. Pero el muy cabrón, antes de dejarla ir, le borra la memoria, de modo que no recuerda nada de lo que ocurrió, de hecho ni tan siquiera recuerda haber conocido a Patch. Por otra parte, él se aprovecha de su amnesia, y decide alejarse de ella para que no vuelva a meterse en todo el asunto entre los ángeles caídos y los Nefilim (recordad que los Nefilim eran la raza resultante de relaciones sexuales entre ángeles caídos y humanos), de este modo no volverá a estar en peligro.
Pero con lo que Patch no cuenta es con que Nora, poco a poco, va recordando cosas; por ejemplo, el color negro, sabe que le recuerda a alguien, sabe que tras ese color hay un millón de sentimientos, sabe que tras ese color hay alguien que le hace sentir cosas que jamás había sentido.
Como es imposible que Nora se esté quietecita y deje las cosas tal y como están, al final Patch se rinde y decide dejar que ella se adentre en sus recuerdos tocando las cicatrices de sus alas. Así, de ese modo, Nora al fin recuerda que Patch lo era todo para él hasta que le borraron la memoria.
Hank, que es un asqueroso hijo de la gran... ejem, no puede soportar que Nora vuelva a meter las narices en sus asuntos (he de decir que Hank es el jefe de un gran ejército jefe, y se hace llamar La Mano Negra, y, además, mantiene una relación estable con la madre de Nora), así que organiza una emboscada para que Nora acabe en el hospital y así hacerle una transfusión de sangre para que tras esto ella tenga sangre cien por cien Nefilim, y obliga a Nora a hacer un juramento de sangre, y la amenaza con que, si no lo hace, las matará a ella y a su madre. Mediante este juramento, Nora se hace responsable del ejército Nefilim para cuando Hank muera (cosa que ocurre cuando el muy imbécil está a punto de quemar la pluma de Patch para mandarlo al infierno).
Al final, Nora se ve encabezando un ejército para evitar la guerra entre ángeles caídos y Nefilim para complacer a los arcángeles. Pero, con lo que ella no cuenta, es que el juramento que le obligó a hacer Hank la obliga a ser la líder de los Nefilim, y si no les promete la libertad a su pueblo, se rebelarán contra ella y dejará de ser la líder, lo que supone la muerte de su madre... y la suya propia.
Uf, vaya tela. ¿Sabéis? Ya sólo queda el cuarto libro de la saga por reseñar y, ¿sabéis? Adoro a Patch. Es increíble todo lo que es capaz de hacer por Nora. Es increíble cómo en menos de un año la vida de Nora cambia radicalmente. Es increíble lo increíble que me parece esta increíble saga. Pero, sobre todo, es increíble que yo sea tan tonta. En fin, cosas que pasan, no todas podemos tener un ángel caído que le de emoción a nuestra vida.
En fin, voy a dejar de delirar, porque si no me pondré a divagar y, creedme, no mola nada. Así que me despido, pero no sin antes deciros lo mismo de siempre: si queréis recomendarme algún libro, o pedirme la reseña/opinión de algún otro, no tenéis más que dejarme un comentario por aquí o mencionarme en twitter (https://twitter.com/Sylviannia)
En un par de días subiré la reseña de la cuarta y última parte de la saga (¡bien!). El libro, para que os vayáis haciendo una idea, se titula Finale. Muy ágil pensando fue la autora al pensar en cómo llamarlo... en serio.
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!