martes, 7 de octubre de 2014

Silencio.

     ¡Seguimos con las reseñas! Siento no haberla subido ayer pero estuve un poco liada y no pude, así que hoy soy toda vuestra. El libro de hoy, como ya os dije, se llama Silencio, y es la tercera parte de la saga Hush, hush, de Becca Fitzpatrick. La primera edición del libro fue en noviembre de 2011, traducida al castellano por Irene Saslavsky y publicada por Ediciones B. El título original del libro es Silence, y consta de 412 páginas sin agradecimientos, pero incluyendo el prólogo, dedicatorias y las páginas dedicadas a información sobre la edición del libro.

     Bien, antes de seguir, recordemos qué ocurrió en los dos libros anteriores con un breve (muy breve) resumen: Nora conoce a Patch, un ángel caído decidido a matarla para conseguir un cuerpo humano, que al final se echa atrás y empieza una relación con ella después de alejarla de las garras de Dabria, su ex novia y también un temible ángel de la muerte. Después Nora decide terminar su relación amorosa con Patch debido a que éste está pasando con Marcie, una arpía a la que odio con toda mi alma. Pero el motivo de la actitud de Patch son los arcángeles; están dispuestos a mandar a Patch al infierno para siempre si ven que éste tiene sentimientos hacia Nora. Ésta a su vez está a punto de ser asesinada por Rixon (el cual acaba en el infierno porque Patch lo manda de cabeza). Cuando al final Patch decide que le importa una mierda lo que los arcángeles piensen y sean capaces de hacer, le declara su amor a Nora en el parque de atracciones y, acto seguido, aparece el padre de Marcie (que resulta ser también el padre de Nora), y secuestra a la pobre chica para que Patch sufra.
     Bien, bueno... joder, ¿y yo decía que el resumen iba a ser breve? Virgen santísima.
En la tercera parte de la saga, Hank Millar (padre de Nora y Marcie), un Nefilim de lo más poderoso, abandona a Nora en el cementerio después de tres meses secuestrada. Pero el muy cabrón, antes de dejarla ir, le borra la memoria, de modo que no recuerda nada de lo que ocurrió, de hecho ni tan siquiera recuerda haber conocido a Patch. Por otra parte, él se aprovecha de su amnesia, y decide alejarse de ella para que no vuelva a meterse en todo el asunto entre los ángeles caídos y los Nefilim (recordad que los Nefilim eran la raza resultante de relaciones sexuales entre ángeles caídos y humanos), de este modo no volverá a estar en peligro.
Pero con lo que Patch no cuenta es con que Nora, poco a poco, va recordando cosas; por ejemplo, el color negro, sabe que le recuerda a alguien, sabe que tras ese color hay un millón de sentimientos, sabe que tras ese color hay alguien que le hace sentir cosas que jamás había sentido.
Como es imposible que Nora se esté quietecita y deje las cosas tal y como están, al final Patch se rinde y decide dejar que ella se adentre en sus recuerdos tocando las cicatrices de sus alas. Así, de ese modo, Nora al fin recuerda que Patch lo era todo para él hasta que le borraron la memoria.
Hank, que es un asqueroso hijo de la gran... ejem, no puede soportar que Nora vuelva a meter las narices en sus asuntos (he de decir que Hank es el jefe de un gran ejército jefe, y se hace llamar La Mano Negra, y, además, mantiene una relación estable con la madre de Nora), así que organiza una emboscada para que Nora acabe en el hospital y así hacerle una transfusión de sangre para que tras esto ella tenga sangre cien por cien Nefilim, y obliga a Nora a hacer un juramento de sangre, y la amenaza con que, si no lo hace, las matará a ella y a su madre. Mediante este juramento, Nora se hace responsable del ejército Nefilim para cuando Hank muera (cosa que ocurre cuando el muy imbécil está a punto de quemar la pluma de Patch para mandarlo al infierno).
Al final, Nora se ve encabezando un ejército para evitar la guerra entre ángeles caídos y Nefilim para complacer a los arcángeles. Pero, con lo que ella no cuenta, es que el juramento que le obligó a hacer Hank la obliga a ser la líder de los Nefilim, y si no les promete la libertad a su pueblo, se rebelarán contra ella y dejará de ser la líder, lo que supone la muerte de su madre... y la suya propia.

     Uf, vaya tela. ¿Sabéis? Ya sólo queda el cuarto libro de la saga por reseñar y, ¿sabéis? Adoro a Patch. Es increíble todo lo que es capaz de hacer por Nora. Es increíble cómo en menos de un año la vida de Nora cambia radicalmente. Es increíble lo increíble que me parece esta increíble saga. Pero, sobre todo, es increíble que yo sea tan tonta. En fin, cosas que pasan, no todas podemos tener un ángel caído que le de emoción a nuestra vida.
     En fin, voy a dejar de delirar, porque si no me pondré a divagar y, creedme, no mola nada. Así que me despido, pero no sin antes deciros lo mismo de siempre: si queréis recomendarme algún libro, o pedirme la reseña/opinión de algún otro, no tenéis más que dejarme un comentario por aquí o mencionarme en twitter (https://twitter.com/Sylviannia)
     En un par de días subiré la reseña de la cuarta y última parte de la saga (¡bien!). El libro, para que os vayáis haciendo una idea, se titula Finale. Muy ágil pensando fue la autora al pensar en cómo llamarlo... en serio.

     Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

lunes, 6 de octubre de 2014

Frustración.

     Buenas noches de lunes, mis queridxs lectorxs. Lo primero que voy a hacer, es deciros que la reseña de Silencio, la tercera parte de la saga Hush, hush, no podré subirla hasta mañana. Lo cual me molesta bastante porque me hubiese gustado subirla hoy al blog, pero no ha podido ser.
Lo segundo quejarme. Sí, quejarme. ¿Por qué? Porque llevo desde el 25 de septiembre esperando que me traigan la cuarta parte de Saga Lux (Origin), Y NO ME LO TRAEN. Estoy desesperada. Me he leído los tres primeros libros de la saga dos veces, sin exagerar, y hace una semana que terminé de leerlos por segunda vez. Tenía la esperanza de tener Origin en mis manos desde hace semana y media pero, desgraciadamente, no es así. Por eso me he dedicado a leer otros libros para calmar mi frustración. Pero resulta que no me he calmado; sigo esperando ese maldito libro (¡querido! ¡Querido libro! No maldito...) y, por si fuese poco hoy me he terminado un libro que ha acabado del modo más inesperado y frustrante que podía imaginar (más bien, que NO podía imaginar, esperaba que la autora no fuese tan cruel). Por suerte (¡al fin algo de suerte!), buscando información me he enterado de que el final es así de brutal porque hay una segunda parte. De hecho, es una saga de, al menos, ocho libros. Lo cual me ha calmado bastante. Lo malo (joder, ¿cuántas más cosas malas me esperan respecto a los libros?) es que he de pedirla, y esperar, y esperar, y esperar... hasta que la tenga y pueda leerla. La mujer de la librería va a terminar hasta las narices de mí y de mis libros. Pero, oye, al menos le pago.

     En fin, os dejo por hoy. Sólo quería pasarme a disculparme por no subir hoy la reseña y a quejarme por tener que dejar las sagas a medias (lo cual jode más cuando te gustan una barbaridad).
Así que, ¡hasta mañana!

     Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

domingo, 5 de octubre de 2014

Crescendo.

     Los domingos son un asco. Por suerte, los libros no. Y el libro que os traigo hoy a reseñar, como ya os dije el viernes, se llama Crescendo, la segunda parte de la saga Hush, hush, de Becca Fitzpatrick. La primera edición se realizó en enero del 2011 (aunque luego se hicieron varias reimpresiones en febrero del 2011, y en mayo y en junio del 2013), y fue traducida al castellano por Paula Vicens (se nota que cambiaron de persona para traducir, porque hay expresiones que cambian pero, aparte de eso, no supone problema a la hora de leer el libro), y publicada por Ediciones B. El título original (¡adivinad cuál es!) es Crescendo. El libro consta de 405 páginas, sin agradecimientos, pero incluyendo el prólogo, algunas dedicatorias en las primeras páginas, y la información sobre la edición del libro (también en las primeras páginas).

     Bien, antes de continuar con la reseña acerca del libro, recordemos qué ocurrió en la primera parte de esta increíble saga: Nora conoce a Patch, un ángel caído decidido a matarla para conseguir un cuerpo humano, que al final se echa atrás y empieza una relación con ella después de alejarla de las garras de Dabria, su ex novia y también un temible ángel de la muerte.
En la segunda parte de la saga, Nora y Patch siguen saliendo juntos, y su relación parece ir viento en popa hasta que, una noche a principios de verano, Nora le dice las dos palabras que todo chico malo teme escuchar de una chica: “te quiero”. Tras esto, Patch no le responde, y asegura que los arcángeles andan cerca y los vigilan. A Nora, que es una muchacha de lo más insegura, le cuesta Dios y ayuda creer que a Patch realmente le importa la relación que hay entre ambos. Hasta que la zorra de Marcie, su archienemiga del instituto, una chica de lo más popular (y de lo más guarra, porque es que hay que ser guarra), se mete entre ambos.
Y es que Patch hace todo lo posible porque los arcángeles no descubran que está enamorado de Nora, o de lo contrario… lo enviarían al infierno de cabeza, ¡para toda la eternidad! Por eso decide empezar una relación sin ataduras con Marcie, a pesar de saber lo mal que se llevan Nora y ella (la verdad es que el muchacho ahí va a matar, podría haberse ido con otra chica para fingir una relación abierta de cara a los arcángeles pero no, el decide irse con la arpía de Marcie).
Cuando Nora se entera de eso, le planta cara a Patch, y le dice que ha tomado la decisión acabar con esa relación. Pero él, que la quiere de verdad, no se da por vencido, y le cuenta el verdadero problema que se cierne sobre ellos como una densa nube negra. Nora al principio parece entenderlo, pero luego… luego se rebota y lo manda a la mierda. Hay que decir que la chica por muy inteligente que sea a veces es un poco demasiado tonta, ¿no te está diciendo el pobre chico que puede ir al infierno si muestra lo que siente por ti? ¡Pues no te pongas melodramática! Claro, como no eres tú la que va a terminar ardiendo el resto de la eternidad… Ais.

En fin, que al final Patch decide plantarle cara a los arcángeles y seguir con su relación con Nora, no sin antes tener que solucionar un millón y medio de problemas de todo tipo, como, por ejemplo, que el mejor amigo de Patch (otro ángel caído que responde al nombre de Rixon y mantiene una relación con Vee, la mejor amiga de Nora) intente matar a Nora (y a Scott, un amigo de la infancia de ésta última que aparece de la nada y oculta mil secretos) para convertirse en humano (¿por qué todo el mundo quiere matar a la pobre Nora para tener un cuerpo humano? Vaya racha que lleva la pobre chica…).
Pero el destino es caprichoso, y no les va a poner las cosas tan fáciles a ambos, y es que el padre de Nora no es quien ella cree que es… si no que es el padre de Marcie. Exacto, son hermanas.

     No os lo esperabais, ¿verdad? Es increíble. Pues si leyeseis la saga, os aseguro que fliparíais todavía más, MUCHO más.
Y es que la historia que nos cuenta nuestra querida Becca no deja a nadie indiferente.
A mí, personalmente, esta saga me enganchó muchísimo (aún no estoy segura de si es por todo lo que ocurre o si, por el contrario, es porque una nueva droga llamada Patch Cipriano me tiene enganchada), y no dudo en recomendaros que la leáis. En serio. Es una pasada. Una graaaaaan pasada. Increíble. Dios. Amo a Patch.

     En fin, mejor será que deje de andarme por las ramas y me despida, pues la reseña llega a su fin. Como ya he dicho en anteriores entradas, podéis recomendarme libros o pedirme reseñas/comentarios de los que queráis, que aceptaré encantada. Todo lo que se pueda leer es bienvenido en mi vida. Incluso la etiqueta del champú... ¿sabéis que el que yo uso tonifica la fibra para un cabello resistente, fresco y brillante…? Bah, da igual, olvidad eso último. Entre mañana y el martes me encargaré de reseñar la tercera parte de la saga: Silencio.


     Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

Química perfecta.

     Para la mayoría de la gente, no hay nada más patético que estar un fin de semana a las 2:20 de la madrugada leyendo libros y escribiendo reseñas en un blog. Para mí, sin embargo, esto es perfecto.

     Y precisamente porque es perfecto, os traigo una nueva reseña (consideradlo un pequeño regalo por mi parte). El libro se llama Química perfecta, de Simone Elkeles. Este libro fue publicado en diciembre del 2008, por la editorial Versatil. Por desgracia, no tengo claro quién llevó a cabo la tarea de traducir el libro (ya que me lo he leído en formato electrónico y, según los datos de éste, lo hizo Purificación Meseguer Cutillas, pero ya he dicho que no lo tengo claro). El título original del libro es Perfect chemistry. Tampoco podría deciros de cuántas páginas está compuesto, pero aproximadamente apuesto a que por unas 300-400 (claro, será porque no van páginas de diferencia de 300 a 400...), pero lo que sí sé, es que se divide en 58 capítulos y, además, cuenta con epílogo.

     En fin, el libro trata sobre dos adolescentes, totalmente diferentes, que viven en las zonas opuestas de Fairfield, en los suburbios de Chicago. Ella se llama Brittany Ellis, y vive en la zona norte; la zona de la gente adinerada, la de los blancos. Él responde al nombre de Alex Fuentes, y vive en la zona norte; zona en la que vive la gente humilde, familias mexicanas que contienen algún que otro miembro metido en bandas peligrosas, la zona de los chicanos. Alex pertenece a la banda dominante en la zona sur, los Latino Blood, en la que ingresó después de ver cómo asesinaban a su padre (también miembro de la banda) con el único objetivo de proteger a su familia.
Pero nadie se imaginaba que la profa de química, la señorita Peterson, iba a decidir que Brit y Alex debían sentarse juntos durante todo el curso. Así que, como es de esperar, la tensión salta entre los dos debido a la rivalidad que existe entre la zona norte y la zona sur (¿he mencionado que se odian a muerte y que nadie se atreve a poner un pie en la zona opuesta a la que vive?). Pero pronto esa tensión se convertirá en algo más, pues ambos comparten una enorme carga familiar y, además, ambos pretenden dar una imagen que no es real acerca de ellos mismos. Verdaderamente saltan chispas entre la popular blanquita y el chicano sexy.
Lo que ocurre en realidad es que ella es la chica perfecta, todo el mundo la considera así; familia perfecta (aunque, en realidad, su familia es una farsa), pareja perfecta (pues ella y su novio, Colin Adams, son considerados la Pareja Dorada del instituto, a pesar de que él se acostase con otra chica en sus vacaciones de verano y no deje de presionar a Brit para que tengan relaciones sexuales a pesar de saber que ella es virgen, menudo cerdo...), amigas perfectas, ropa perfecta, casa perfecta, notas perfectas... todo perfecto. Por el contrario, Alex es considerado el tipo duro, el malote con el que nadie se atreve a meterse; y es que con su bandana roja y negra, sus tatuajes y sus cicatrices, este muchacho de ojos negros es capaz de intimidar hasta al animal más peligroso. Vamos, que son polos opuestos. Pero, ya sabéis lo que dicen, que los polos opuestos se atraen.
Al final, Brit, que está hecha un lío, decide dejar a su novio perfecto Colin, debido a que es incapaz de sacarse a su compañero de química de la cabeza. Y todo eso sin contar con que su madre la trata fatal, siempre pendiente de que de una imagen de perfección que en realidad es falsa, con tal de ocultar a Shelley, la hermana con parálisis cerebral de Brittany.
Tras la ruptura con Colin, un día la muchacha va a casa de Alex para continuar con su proyecto para la clase de química. Pero al final la química que estudian esa tarde no resulta ser la que imparte la profesora Peterson, sino más bien la química que hay entre ellos dos.
Tras una gran cantidad de inconvenientes, al fin Brit decide tener una relación seria con Alex, sin darle importancia a lo que el resto de la gente pueda pensar de ellos. Pero las cosas no son tan fáciles, pues el jefe de los Latino Blood, Héctor, planea matar a Alex (el típico ajuste de cuentas) tendiéndole una trampa; igual que a su padre.
Alex finalmente consigue salir con vida de esa, aunque Héctor acaba muerto, al igual que su mejor amigo Paco, y él mismo recibe un balazo en el hombro. Tras esto, Alex decide que lo mejor es apartar a Brittany de su vida, para que a ella no le pase lo mismo que a la gente que le importa; acabar asesinada.
Al final, como ya os esperaréis, Alex se da cuenta de su error, ingresa en la universidad de Colorado (la misma que Brit), y vuelve a buscarla cinco meses después de que le diese la gran patada en el culo. Afortunadamente para él, ella no lo ha olvidado; todavía conserva su bandana y sus fotos en su móvil.
Y viven felices y comen perdices.

     Ahora viene lo bueno. Personalmente, el libro me ha gustado bastante (me lo he leído en un día y medio y, sí, acabo de terminarlo justo hace una hora), no me ha resultado para nada pesado a la hora de leerlo, a pesar de que no me ha gustado como está escrito. No me malinterpretéis; la historia es genial, acaba perfecto, y me ha emocionado bastante durante la lectura, pero el problema está en cómo transcurren los hechos, pues, en mi opinión, me ha parecido todo demasiado forzado. Además, el libro está escrito en primera persona en presente, y desde mi punto de vista resulta mucho más difícil escribir y conectar la historia del modo correcto cuando se hace en presente (personalmente prefiero las historias relatadas en pasado). Dejando de lado todo eso (que en comparación no tiene casi importancia, aunque algo sí que tenga), sigo diciendo que el libro me ha gustado bastante.
     Pero no me enrollo más. Ya sabéis que, si queréis, podéis recomendarme algún libro o pedirme reseña u opinión de alguno que no hayáis leído. Si decidís recomendarme/pedirme acerca de alguno, podéis hacerlo dejando un comentario en el blog o mencionándome en twitter (https://twitter.com/Sylviannia).
     Dicho esto, me despido. Espero que paséis un feliz domingo y, tal y como os prometí el viernes, en unas horitas os dejaré mi reseña de Crescendo, la cual ya tengo preparada en un borrador (sólo le faltan unos pequeños retoques).

     Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

viernes, 3 de octubre de 2014

Hush, hush.

     ¡Buenas tardes de viernes! Como ya sabéis, he vuelto y, como prometí ayer, hoy os traigo un libro a reseñar. El libro en cuestión se llama Hush, hush, la primera novela de Becca Fitzpatrick (graduada en Ciencias de la Salud, a pesar de que abandonó la especialidad para dedicarse a escribir, ¡y menos mal! Podéis visitar su página web haciendo click aquí -> http://www.beccafitzpatrick.com/ para saber más acerca de ella). La primera edición de este libro tuvo lugar en junio del 2010, traducida al castellano por Pablo M. Migliozzi y publicada por Ediciones B. El título original obviamente es Hush, hush (uf, esto no me lo esperaba). El libro consta de 366 páginas incluyendo el prólogo, los agradecimientos, dedicatorias y páginas dedicadas a información sobre la edición del libro.

     El libro está escrito en primera persona, y relata la historia en pasado.
Nora Grey, la protagonista, es una chica de 16-17 años que vive con su madre en una granja a las afueras de Maine (su padre fue asesinado... ¿un año antes?). Su vida parece ser tan tranquila como siempre, hasta que un día el entrenador/profesor de Biología decide hacer un cambio en la ubicación de los alumnos en su clase, llevándose de su lado a su mejor amiga desde hace años Vee Sky, y sentando junto a ella al alumno transferido: Patch. Un chico que únicamente viste de negro, lleva una gorra de béisbol y con un pasado más oscuro que un sótano sin ventanas.
Obviamente, haber conocido a Patch no ha sido una coincidencia, pues éste lo tenía todo planeado. Su principal objetivo es matarla, ya que es un ángel caído y, según el libro de Enoc, aquel ángel caído que mate a su vasallo Nefilim (especie resultado de que un ángel caído se reproduzca con un humano) se volverá humano. Y no hay cosa que Patch desee más intensamente que ser humano, ya que los ángeles caídos no son capaces de sentir nada físicamente, y el quiere experimentar tanto placer como dolor (y no porque sea masoca).
Desde el primer momento en que se conocen, la sonrisa de Patch le advierte a Nora que éste trae problemas... y una promesa. Y es que Patch es el ángel caído más sexy del lugar, y no hay chica que se le resista, ni tan si quiera la buena e inexperta Nora.
Cuando Nora descubre lo que Patch es en realidad, se asusta (y con razón, joder, ¡como que quiere matarla!) pero él se sincera con ella y le permite tocar las cicatrices de sus alas (el talón de Aquiles de los ángeles caídos y que, si las tocas, te pueden revelar recuerdos de quien las luce). De este modo Nora descubre la verdad; y es que a pesar de que Patch tuviese intención de matarla, al conocerla se da cuenta de que ella es especial y, cada vez que está a punto de llevar a cabo su plan, se arrepiente y no lo hace.
Al final, para mi gran alegría, Patch y Nora acaban saliendo juntos, aunque no les resulta tan fácil como ellos desearían, pues por el camino han de asegurarse de que la ex de Patch, Dabria, no mate a Nora (ésta es un ángel de la muerte que está celosa porque el chico de sus sueños ha decidido empezar una relación con una humana en lugar de con ella, por eso decide que si Patch no la mata, lo hará ella... hay que ser zorra).

     Y aquí acaba la reseña. Puede que a simple vista, leyendo mi reseña, el libro no parezca gran cosa (ya que lo que he escrito deja mucho que desear), pero es un gran libro. A mí, personalmente, me encanta. Patch no pierde ese toque misterioso que lo hace tan sexy y, Nora, por muy tímida que sea, le echa narices a la cosa. Por eso mismo os recomiendo que lo leáis y que os perdáis en los fuertes brazos de Patch, ese por el que todas suspiran (y sí, yo también...). Dicho esto, va siendo hora de despedirme. Mañana, o tal vez el domingo, escribiré la reseña de la segunda parte de esta saga, que se llama Crescendo.
No olvidéis que, si queréis que escriba una reseña acerca de algún libro que no os hayáis leído, o queréis mi opinión acerca de alguno, podéis dejarme un comentario en el blog, o mencionarme en twitter (https://twitter.com/Sylviannia). Prometo que leeré vuestras sugerencias, peticiones y opiniones.

     Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

jueves, 2 de octubre de 2014

Noticias.

     Después de meses sin escribir en el blog, por fin puedo decir... ¡YA ERA HORA! Me he tomado un tiempo este verano, y no, no ha sido en escribir reseñas. Más bien me he dedicado a leer, y la verdad es que tengo un montón de libros que reseñar para vosotros, ¡que sé que me echabais de menos!
Vale, puede que no, pero dejadme disfrutar de mi ilusión de niña.

     Bueno, el motivo de mi regreso no es otro si no volver a escribir reseñas de libros que he leído y, puesto que este verano he devorado al menos cinco libros (sé que a los lectores no os parecerán muchos, pero tened en cuenta que no sólo leo, también me gusta pasar tiempo con mis amigos y mi familia, y en estos últimos meses he salido mucho incluso demasiado), tengo varias reseñas pendientes.
Así que, sin ir más lejos, para este fin de semana tengo preparada una pequeñita del primer libro de una de mis sagas favoritas: Hush, hush. Una historia llena de secretos que a mí, personalmente, me mantuvo con los  ojos abiertos día y noche.

     Dicho esto, me despido. Este viernes colgaré la reseña, ¡lo juro!

     Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!