Para la mayoría de la gente, no hay nada más patético que estar un fin de semana a las 2:20 de la madrugada leyendo libros y escribiendo reseñas en un blog. Para mí, sin embargo, esto es perfecto.
Y precisamente porque es perfecto, os traigo una nueva reseña (consideradlo un pequeño regalo por mi parte). El libro se llama Química perfecta, de Simone Elkeles. Este libro fue publicado en diciembre del 2008, por la editorial Versatil. Por desgracia, no tengo claro quién llevó a cabo la tarea de traducir el libro (ya que me lo he leído en formato electrónico y, según los datos de éste, lo hizo Purificación Meseguer Cutillas, pero ya he dicho que no lo tengo claro). El título original del libro es Perfect chemistry. Tampoco podría deciros de cuántas páginas está compuesto, pero aproximadamente apuesto a que por unas 300-400 (claro, será porque no van páginas de diferencia de 300 a 400...), pero lo que sí sé, es que se divide en 58 capítulos y, además, cuenta con epílogo.
En fin, el libro trata sobre dos adolescentes, totalmente diferentes, que viven en las zonas opuestas de Fairfield, en los suburbios de Chicago. Ella se llama Brittany Ellis, y vive en la zona norte; la zona de la gente adinerada, la de los blancos. Él responde al nombre de Alex Fuentes, y vive en la zona norte; zona en la que vive la gente humilde, familias mexicanas que contienen algún que otro miembro metido en bandas peligrosas, la zona de los chicanos. Alex pertenece a la banda dominante en la zona sur, los Latino Blood, en la que ingresó después de ver cómo asesinaban a su padre (también miembro de la banda) con el único objetivo de proteger a su familia.
Pero nadie se imaginaba que la profa de química, la señorita Peterson, iba a decidir que Brit y Alex debían sentarse juntos durante todo el curso. Así que, como es de esperar, la tensión salta entre los dos debido a la rivalidad que existe entre la zona norte y la zona sur (¿he mencionado que se odian a muerte y que nadie se atreve a poner un pie en la zona opuesta a la que vive?). Pero pronto esa tensión se convertirá en algo más, pues ambos comparten una enorme carga familiar y, además, ambos pretenden dar una imagen que no es real acerca de ellos mismos. Verdaderamente saltan chispas entre la popular blanquita y el chicano sexy.
Lo que ocurre en realidad es que ella es la chica perfecta, todo el mundo la considera así; familia perfecta (aunque, en realidad, su familia es una farsa), pareja perfecta (pues ella y su novio, Colin Adams, son considerados la Pareja Dorada del instituto, a pesar de que él se acostase con otra chica en sus vacaciones de verano y no deje de presionar a Brit para que tengan relaciones sexuales a pesar de saber que ella es virgen, menudo cerdo...), amigas perfectas, ropa perfecta, casa perfecta, notas perfectas... todo perfecto. Por el contrario, Alex es considerado el tipo duro, el malote con el que nadie se atreve a meterse; y es que con su bandana roja y negra, sus tatuajes y sus cicatrices, este muchacho de ojos negros es capaz de intimidar hasta al animal más peligroso. Vamos, que son polos opuestos. Pero, ya sabéis lo que dicen, que los polos opuestos se atraen.
Al final, Brit, que está hecha un lío, decide dejar a su novio perfecto Colin, debido a que es incapaz de sacarse a su compañero de química de la cabeza. Y todo eso sin contar con que su madre la trata fatal, siempre pendiente de que de una imagen de perfección que en realidad es falsa, con tal de ocultar a Shelley, la hermana con parálisis cerebral de Brittany.
Tras la ruptura con Colin, un día la muchacha va a casa de Alex para continuar con su proyecto para la clase de química. Pero al final la química que estudian esa tarde no resulta ser la que imparte la profesora Peterson, sino más bien la química que hay entre ellos dos.
Tras una gran cantidad de inconvenientes, al fin Brit decide tener una relación seria con Alex, sin darle importancia a lo que el resto de la gente pueda pensar de ellos. Pero las cosas no son tan fáciles, pues el jefe de los Latino Blood, Héctor, planea matar a Alex (el típico ajuste de cuentas) tendiéndole una trampa; igual que a su padre.
Alex finalmente consigue salir con vida de esa, aunque Héctor acaba muerto, al igual que su mejor amigo Paco, y él mismo recibe un balazo en el hombro. Tras esto, Alex decide que lo mejor es apartar a Brittany de su vida, para que a ella no le pase lo mismo que a la gente que le importa; acabar asesinada.
Al final, como ya os esperaréis, Alex se da cuenta de su error, ingresa en la universidad de Colorado (la misma que Brit), y vuelve a buscarla cinco meses después de que le diese la gran patada en el culo. Afortunadamente para él, ella no lo ha olvidado; todavía conserva su bandana y sus fotos en su móvil.
Y viven felices y comen perdices.
Ahora viene lo bueno. Personalmente, el libro me ha gustado bastante (me lo he leído en un día y medio y, sí, acabo de terminarlo justo hace una hora), no me ha resultado para nada pesado a la hora de leerlo, a pesar de que no me ha gustado como está escrito. No me malinterpretéis; la historia es genial, acaba perfecto, y me ha emocionado bastante durante la lectura, pero el problema está en cómo transcurren los hechos, pues, en mi opinión, me ha parecido todo demasiado forzado. Además, el libro está escrito en primera persona en presente, y desde mi punto de vista resulta mucho más difícil escribir y conectar la historia del modo correcto cuando se hace en presente (personalmente prefiero las historias relatadas en pasado). Dejando de lado todo eso (que en comparación no tiene casi importancia, aunque algo sí que tenga), sigo diciendo que el libro me ha gustado bastante.
Pero no me enrollo más. Ya sabéis que, si queréis, podéis recomendarme algún libro o pedirme reseña u opinión de alguno que no hayáis leído. Si decidís recomendarme/pedirme acerca de alguno, podéis hacerlo dejando un comentario en el blog o mencionándome en twitter (https://twitter.com/Sylviannia).
Dicho esto, me despido. Espero que paséis un feliz domingo y, tal y como os prometí el viernes, en unas horitas os dejaré mi reseña de Crescendo, la cual ya tengo preparada en un borrador (sólo le faltan unos pequeños retoques).
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!
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