sábado, 7 de febrero de 2015

Está perdida.

Está perdida. Sabe dónde está su cuerpo, pero no sabe dónde está su mente.
No sabe qué quiere, si es que quiere algo; no sabe qué piensa, si es que piensa algo; no sabe qué siente, si es que siente algo.
Sólo necesita alguien que le ayude, una persona dispuesta a guiarla.
Tampoco sabe quién es, si es que es alguien.
Por eso también necesita alguien que le ayude a descubrir su propia identidad. 
Pero todos abandonan, nadie lucha por ayudarla, todos se rinden.
Y es que ella es difícil, inestable, insegura. Pero sobre todo es impredecible. ¿Su próximo paso? Ni tan siquiera ella sabe hacia dónde será.
Pero nadie se queda a su lado, nadie es capaz de demostrarle que ella vale la pena. Nadie es capaz de demostrarle que quiere, piensa, siente, y es.

2 comentarios:

  1. Suele pasar que aparece alguien en nuestra vida dispuesto a demostrarle que quiere que piensa que sienta y que es, dispuesto a guiarla y ayudarla incondicionalmente, capaz de demostrarle lo que ella vale, pero entonces, cuando aparece esa persona en nuestra vida, la rechazamos, ¿por qué? nadie lo sabe, pero sentirse la persona rechazada sabiendo que eres la persona que puede ayudarla incondicionalmente a encontrarse, es uno de los sentimientos mas dolorosos.

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  2. http://refugiodelaincoherencia.blogspot.com.es/2015/02/el-lobo-estepario.html?m=1

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