domingo, 21 de diciembre de 2014

Destrucción personal.

Esa tarde, por algún extraño motivo, me encontraba en un centro comercial abandonado, el cual estaba rodeado por un oscuro bosque.
Había mucha gente, y todos estaban nerviosos. Buscaban lugares en los que esconderse, y las escaleras estaban abarrotadas de gente histérica.
Y, en una de las escaleras, agazapada, me encontraba yo. Aunque no entendía el por qué de tanto histerismo.
De pronto, me sorprendí a mí misma bajando a la planta más baja que había, dirigiéndome hacia una pequeña habitación sucia y mal oliente, con una pequeña ventana en la puerta. No sabía por qué, pero sabía que debía mirar en su interior.
Y así lo hice.
Cuando me asomé por el cristal, lo que vi no pudo dejarme más sorprendida.
No, no fue sorpresa lo que sentí. Fue miedo. Un miedo aterrador que me heló la sangre y me detuvo el corazón.
Dentro de esa habitación, estaba yo. ¡Yo misma! Era imposible. No podía creerlo, pero esa muchacha era exactamente igual que yo. Estaba encadenada de pies, manos y cuello, y se retorcía, salvaje, luchando por librarse de las cadenas que a duras penas podía soportar por el dolor que le provocaban. De pronto, mi perspectiva cambió; ya no me encontraba mirando a través del cristal desde el exterior de ese claustrofóbico espacio; ya no me encontraba mirando, incrédula, a esa chica encadenada que tanto se parecía a mí. De pronto, me encontré en el interior del cuartucho, pero estaba sola. Estaba sola y encadenada, y de pronto lo comprendí. Esa muchacha era yo.
Mi cabeza se dividió en dos. Era capaz de verme de dos formas totalmente distintas e iguales al mismo tiempo. Quería pedir ayuda, pero era extraño pedirme ayuda a mí misma. Estaba demasiado asustada, el dolor que me provocaban las frías y pesadas cadenas era insoportable. Miré a quien me observaba desde el otro lado del cristal, me miré a mí misma a los ojos, y lo que vi en ellos me asustó todavía más; estaban cargados de odio, crueldad, desprecio, arrogancia. Mi Yo libre me miraba con asco, y se reía de mí, se reía porque yo estaba encerrada, y ella libre.
Pero, al mismo tiempo, estaba observándome desde fuera. Mi Yo encadenaba me miraba con ira, con un odio todavía más intenso que el que reflejaban los ojos de mi Yo libre cuando me sentía encadenada. Los ojos de mi Yo encadenada estaban cargados de furia, eran salvajes, eran los ojos de una bestia, un monstruo. Un monstruo que no me iba a permitir ayudarle.
Un monstruo que sería capaz de cualquier cosa con tal de acabar tanto con mi Yo libre, como con mi Yo encadenada.
Un monstruo que sería capaz de cualquier cosa con tal de destruirme.

sábado, 13 de diciembre de 2014

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Ella y sus monstruos.


Ella era una chica que no dejaba a nadie indiferente. Ya fuese por su mal genio, por lo tierna que era con su gente, o por la poca cordura que le quedaba.
Y es que le resultaba imposible mantenerse cuerda cuando la plataforma que la sostenía pendía de un hilo.
A veces se dedicaba a observar. Otras a escuchar. Pero nunca veía ni oía nada. Tal vez porque vivía a oscuras y con el volumen al mínimo (por no decir mudo). O tal vez porque después de todo tenía miedo a abrir los ojos y destaparse las orejas; ella bien sabía que podía ver los monstruos que vivían en su cabeza y escuchar sus susurros si lo hacía. Pero le faltaba darse cuenta de que ser ciega y sorda no bastaba para librarse de ellos.

Podía escribir miles de historias, inventar miles de formas, pensar miles de metafóras, pero nada de eso la ayudaría a cambiar. Y es que es imposible volver a meter un poco de cordura dentro de ti cuando el hueco que ésta ocupaba ya ha sido llenado por tus propios monstruos. Y eso le pasó a ella.

Su única solución era aprender a llevarse bien con ellos.
Y lo intentó, por supuesto que lo intentó. Les puso música para entretenerlos. Les leyó cuentos para que durmiesen tranquilos. Les cantó para relajarlos. ¡Incluso trató de sacarlos a bailar con ella!
Pero lo que ella no sabía era que si te haces amiga de los monstruos acabas convirtiéndote en uno de ellos, hasta que acaban contigo y destruyen lo que eras antes de que llegasen.

martes, 7 de octubre de 2014

Silencio.

     ¡Seguimos con las reseñas! Siento no haberla subido ayer pero estuve un poco liada y no pude, así que hoy soy toda vuestra. El libro de hoy, como ya os dije, se llama Silencio, y es la tercera parte de la saga Hush, hush, de Becca Fitzpatrick. La primera edición del libro fue en noviembre de 2011, traducida al castellano por Irene Saslavsky y publicada por Ediciones B. El título original del libro es Silence, y consta de 412 páginas sin agradecimientos, pero incluyendo el prólogo, dedicatorias y las páginas dedicadas a información sobre la edición del libro.

     Bien, antes de seguir, recordemos qué ocurrió en los dos libros anteriores con un breve (muy breve) resumen: Nora conoce a Patch, un ángel caído decidido a matarla para conseguir un cuerpo humano, que al final se echa atrás y empieza una relación con ella después de alejarla de las garras de Dabria, su ex novia y también un temible ángel de la muerte. Después Nora decide terminar su relación amorosa con Patch debido a que éste está pasando con Marcie, una arpía a la que odio con toda mi alma. Pero el motivo de la actitud de Patch son los arcángeles; están dispuestos a mandar a Patch al infierno para siempre si ven que éste tiene sentimientos hacia Nora. Ésta a su vez está a punto de ser asesinada por Rixon (el cual acaba en el infierno porque Patch lo manda de cabeza). Cuando al final Patch decide que le importa una mierda lo que los arcángeles piensen y sean capaces de hacer, le declara su amor a Nora en el parque de atracciones y, acto seguido, aparece el padre de Marcie (que resulta ser también el padre de Nora), y secuestra a la pobre chica para que Patch sufra.
     Bien, bueno... joder, ¿y yo decía que el resumen iba a ser breve? Virgen santísima.
En la tercera parte de la saga, Hank Millar (padre de Nora y Marcie), un Nefilim de lo más poderoso, abandona a Nora en el cementerio después de tres meses secuestrada. Pero el muy cabrón, antes de dejarla ir, le borra la memoria, de modo que no recuerda nada de lo que ocurrió, de hecho ni tan siquiera recuerda haber conocido a Patch. Por otra parte, él se aprovecha de su amnesia, y decide alejarse de ella para que no vuelva a meterse en todo el asunto entre los ángeles caídos y los Nefilim (recordad que los Nefilim eran la raza resultante de relaciones sexuales entre ángeles caídos y humanos), de este modo no volverá a estar en peligro.
Pero con lo que Patch no cuenta es con que Nora, poco a poco, va recordando cosas; por ejemplo, el color negro, sabe que le recuerda a alguien, sabe que tras ese color hay un millón de sentimientos, sabe que tras ese color hay alguien que le hace sentir cosas que jamás había sentido.
Como es imposible que Nora se esté quietecita y deje las cosas tal y como están, al final Patch se rinde y decide dejar que ella se adentre en sus recuerdos tocando las cicatrices de sus alas. Así, de ese modo, Nora al fin recuerda que Patch lo era todo para él hasta que le borraron la memoria.
Hank, que es un asqueroso hijo de la gran... ejem, no puede soportar que Nora vuelva a meter las narices en sus asuntos (he de decir que Hank es el jefe de un gran ejército jefe, y se hace llamar La Mano Negra, y, además, mantiene una relación estable con la madre de Nora), así que organiza una emboscada para que Nora acabe en el hospital y así hacerle una transfusión de sangre para que tras esto ella tenga sangre cien por cien Nefilim, y obliga a Nora a hacer un juramento de sangre, y la amenaza con que, si no lo hace, las matará a ella y a su madre. Mediante este juramento, Nora se hace responsable del ejército Nefilim para cuando Hank muera (cosa que ocurre cuando el muy imbécil está a punto de quemar la pluma de Patch para mandarlo al infierno).
Al final, Nora se ve encabezando un ejército para evitar la guerra entre ángeles caídos y Nefilim para complacer a los arcángeles. Pero, con lo que ella no cuenta, es que el juramento que le obligó a hacer Hank la obliga a ser la líder de los Nefilim, y si no les promete la libertad a su pueblo, se rebelarán contra ella y dejará de ser la líder, lo que supone la muerte de su madre... y la suya propia.

     Uf, vaya tela. ¿Sabéis? Ya sólo queda el cuarto libro de la saga por reseñar y, ¿sabéis? Adoro a Patch. Es increíble todo lo que es capaz de hacer por Nora. Es increíble cómo en menos de un año la vida de Nora cambia radicalmente. Es increíble lo increíble que me parece esta increíble saga. Pero, sobre todo, es increíble que yo sea tan tonta. En fin, cosas que pasan, no todas podemos tener un ángel caído que le de emoción a nuestra vida.
     En fin, voy a dejar de delirar, porque si no me pondré a divagar y, creedme, no mola nada. Así que me despido, pero no sin antes deciros lo mismo de siempre: si queréis recomendarme algún libro, o pedirme la reseña/opinión de algún otro, no tenéis más que dejarme un comentario por aquí o mencionarme en twitter (https://twitter.com/Sylviannia)
     En un par de días subiré la reseña de la cuarta y última parte de la saga (¡bien!). El libro, para que os vayáis haciendo una idea, se titula Finale. Muy ágil pensando fue la autora al pensar en cómo llamarlo... en serio.

     Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

lunes, 6 de octubre de 2014

Frustración.

     Buenas noches de lunes, mis queridxs lectorxs. Lo primero que voy a hacer, es deciros que la reseña de Silencio, la tercera parte de la saga Hush, hush, no podré subirla hasta mañana. Lo cual me molesta bastante porque me hubiese gustado subirla hoy al blog, pero no ha podido ser.
Lo segundo quejarme. Sí, quejarme. ¿Por qué? Porque llevo desde el 25 de septiembre esperando que me traigan la cuarta parte de Saga Lux (Origin), Y NO ME LO TRAEN. Estoy desesperada. Me he leído los tres primeros libros de la saga dos veces, sin exagerar, y hace una semana que terminé de leerlos por segunda vez. Tenía la esperanza de tener Origin en mis manos desde hace semana y media pero, desgraciadamente, no es así. Por eso me he dedicado a leer otros libros para calmar mi frustración. Pero resulta que no me he calmado; sigo esperando ese maldito libro (¡querido! ¡Querido libro! No maldito...) y, por si fuese poco hoy me he terminado un libro que ha acabado del modo más inesperado y frustrante que podía imaginar (más bien, que NO podía imaginar, esperaba que la autora no fuese tan cruel). Por suerte (¡al fin algo de suerte!), buscando información me he enterado de que el final es así de brutal porque hay una segunda parte. De hecho, es una saga de, al menos, ocho libros. Lo cual me ha calmado bastante. Lo malo (joder, ¿cuántas más cosas malas me esperan respecto a los libros?) es que he de pedirla, y esperar, y esperar, y esperar... hasta que la tenga y pueda leerla. La mujer de la librería va a terminar hasta las narices de mí y de mis libros. Pero, oye, al menos le pago.

     En fin, os dejo por hoy. Sólo quería pasarme a disculparme por no subir hoy la reseña y a quejarme por tener que dejar las sagas a medias (lo cual jode más cuando te gustan una barbaridad).
Así que, ¡hasta mañana!

     Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

domingo, 5 de octubre de 2014

Crescendo.

     Los domingos son un asco. Por suerte, los libros no. Y el libro que os traigo hoy a reseñar, como ya os dije el viernes, se llama Crescendo, la segunda parte de la saga Hush, hush, de Becca Fitzpatrick. La primera edición se realizó en enero del 2011 (aunque luego se hicieron varias reimpresiones en febrero del 2011, y en mayo y en junio del 2013), y fue traducida al castellano por Paula Vicens (se nota que cambiaron de persona para traducir, porque hay expresiones que cambian pero, aparte de eso, no supone problema a la hora de leer el libro), y publicada por Ediciones B. El título original (¡adivinad cuál es!) es Crescendo. El libro consta de 405 páginas, sin agradecimientos, pero incluyendo el prólogo, algunas dedicatorias en las primeras páginas, y la información sobre la edición del libro (también en las primeras páginas).

     Bien, antes de continuar con la reseña acerca del libro, recordemos qué ocurrió en la primera parte de esta increíble saga: Nora conoce a Patch, un ángel caído decidido a matarla para conseguir un cuerpo humano, que al final se echa atrás y empieza una relación con ella después de alejarla de las garras de Dabria, su ex novia y también un temible ángel de la muerte.
En la segunda parte de la saga, Nora y Patch siguen saliendo juntos, y su relación parece ir viento en popa hasta que, una noche a principios de verano, Nora le dice las dos palabras que todo chico malo teme escuchar de una chica: “te quiero”. Tras esto, Patch no le responde, y asegura que los arcángeles andan cerca y los vigilan. A Nora, que es una muchacha de lo más insegura, le cuesta Dios y ayuda creer que a Patch realmente le importa la relación que hay entre ambos. Hasta que la zorra de Marcie, su archienemiga del instituto, una chica de lo más popular (y de lo más guarra, porque es que hay que ser guarra), se mete entre ambos.
Y es que Patch hace todo lo posible porque los arcángeles no descubran que está enamorado de Nora, o de lo contrario… lo enviarían al infierno de cabeza, ¡para toda la eternidad! Por eso decide empezar una relación sin ataduras con Marcie, a pesar de saber lo mal que se llevan Nora y ella (la verdad es que el muchacho ahí va a matar, podría haberse ido con otra chica para fingir una relación abierta de cara a los arcángeles pero no, el decide irse con la arpía de Marcie).
Cuando Nora se entera de eso, le planta cara a Patch, y le dice que ha tomado la decisión acabar con esa relación. Pero él, que la quiere de verdad, no se da por vencido, y le cuenta el verdadero problema que se cierne sobre ellos como una densa nube negra. Nora al principio parece entenderlo, pero luego… luego se rebota y lo manda a la mierda. Hay que decir que la chica por muy inteligente que sea a veces es un poco demasiado tonta, ¿no te está diciendo el pobre chico que puede ir al infierno si muestra lo que siente por ti? ¡Pues no te pongas melodramática! Claro, como no eres tú la que va a terminar ardiendo el resto de la eternidad… Ais.

En fin, que al final Patch decide plantarle cara a los arcángeles y seguir con su relación con Nora, no sin antes tener que solucionar un millón y medio de problemas de todo tipo, como, por ejemplo, que el mejor amigo de Patch (otro ángel caído que responde al nombre de Rixon y mantiene una relación con Vee, la mejor amiga de Nora) intente matar a Nora (y a Scott, un amigo de la infancia de ésta última que aparece de la nada y oculta mil secretos) para convertirse en humano (¿por qué todo el mundo quiere matar a la pobre Nora para tener un cuerpo humano? Vaya racha que lleva la pobre chica…).
Pero el destino es caprichoso, y no les va a poner las cosas tan fáciles a ambos, y es que el padre de Nora no es quien ella cree que es… si no que es el padre de Marcie. Exacto, son hermanas.

     No os lo esperabais, ¿verdad? Es increíble. Pues si leyeseis la saga, os aseguro que fliparíais todavía más, MUCHO más.
Y es que la historia que nos cuenta nuestra querida Becca no deja a nadie indiferente.
A mí, personalmente, esta saga me enganchó muchísimo (aún no estoy segura de si es por todo lo que ocurre o si, por el contrario, es porque una nueva droga llamada Patch Cipriano me tiene enganchada), y no dudo en recomendaros que la leáis. En serio. Es una pasada. Una graaaaaan pasada. Increíble. Dios. Amo a Patch.

     En fin, mejor será que deje de andarme por las ramas y me despida, pues la reseña llega a su fin. Como ya he dicho en anteriores entradas, podéis recomendarme libros o pedirme reseñas/comentarios de los que queráis, que aceptaré encantada. Todo lo que se pueda leer es bienvenido en mi vida. Incluso la etiqueta del champú... ¿sabéis que el que yo uso tonifica la fibra para un cabello resistente, fresco y brillante…? Bah, da igual, olvidad eso último. Entre mañana y el martes me encargaré de reseñar la tercera parte de la saga: Silencio.


     Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

Química perfecta.

     Para la mayoría de la gente, no hay nada más patético que estar un fin de semana a las 2:20 de la madrugada leyendo libros y escribiendo reseñas en un blog. Para mí, sin embargo, esto es perfecto.

     Y precisamente porque es perfecto, os traigo una nueva reseña (consideradlo un pequeño regalo por mi parte). El libro se llama Química perfecta, de Simone Elkeles. Este libro fue publicado en diciembre del 2008, por la editorial Versatil. Por desgracia, no tengo claro quién llevó a cabo la tarea de traducir el libro (ya que me lo he leído en formato electrónico y, según los datos de éste, lo hizo Purificación Meseguer Cutillas, pero ya he dicho que no lo tengo claro). El título original del libro es Perfect chemistry. Tampoco podría deciros de cuántas páginas está compuesto, pero aproximadamente apuesto a que por unas 300-400 (claro, será porque no van páginas de diferencia de 300 a 400...), pero lo que sí sé, es que se divide en 58 capítulos y, además, cuenta con epílogo.

     En fin, el libro trata sobre dos adolescentes, totalmente diferentes, que viven en las zonas opuestas de Fairfield, en los suburbios de Chicago. Ella se llama Brittany Ellis, y vive en la zona norte; la zona de la gente adinerada, la de los blancos. Él responde al nombre de Alex Fuentes, y vive en la zona norte; zona en la que vive la gente humilde, familias mexicanas que contienen algún que otro miembro metido en bandas peligrosas, la zona de los chicanos. Alex pertenece a la banda dominante en la zona sur, los Latino Blood, en la que ingresó después de ver cómo asesinaban a su padre (también miembro de la banda) con el único objetivo de proteger a su familia.
Pero nadie se imaginaba que la profa de química, la señorita Peterson, iba a decidir que Brit y Alex debían sentarse juntos durante todo el curso. Así que, como es de esperar, la tensión salta entre los dos debido a la rivalidad que existe entre la zona norte y la zona sur (¿he mencionado que se odian a muerte y que nadie se atreve a poner un pie en la zona opuesta a la que vive?). Pero pronto esa tensión se convertirá en algo más, pues ambos comparten una enorme carga familiar y, además, ambos pretenden dar una imagen que no es real acerca de ellos mismos. Verdaderamente saltan chispas entre la popular blanquita y el chicano sexy.
Lo que ocurre en realidad es que ella es la chica perfecta, todo el mundo la considera así; familia perfecta (aunque, en realidad, su familia es una farsa), pareja perfecta (pues ella y su novio, Colin Adams, son considerados la Pareja Dorada del instituto, a pesar de que él se acostase con otra chica en sus vacaciones de verano y no deje de presionar a Brit para que tengan relaciones sexuales a pesar de saber que ella es virgen, menudo cerdo...), amigas perfectas, ropa perfecta, casa perfecta, notas perfectas... todo perfecto. Por el contrario, Alex es considerado el tipo duro, el malote con el que nadie se atreve a meterse; y es que con su bandana roja y negra, sus tatuajes y sus cicatrices, este muchacho de ojos negros es capaz de intimidar hasta al animal más peligroso. Vamos, que son polos opuestos. Pero, ya sabéis lo que dicen, que los polos opuestos se atraen.
Al final, Brit, que está hecha un lío, decide dejar a su novio perfecto Colin, debido a que es incapaz de sacarse a su compañero de química de la cabeza. Y todo eso sin contar con que su madre la trata fatal, siempre pendiente de que de una imagen de perfección que en realidad es falsa, con tal de ocultar a Shelley, la hermana con parálisis cerebral de Brittany.
Tras la ruptura con Colin, un día la muchacha va a casa de Alex para continuar con su proyecto para la clase de química. Pero al final la química que estudian esa tarde no resulta ser la que imparte la profesora Peterson, sino más bien la química que hay entre ellos dos.
Tras una gran cantidad de inconvenientes, al fin Brit decide tener una relación seria con Alex, sin darle importancia a lo que el resto de la gente pueda pensar de ellos. Pero las cosas no son tan fáciles, pues el jefe de los Latino Blood, Héctor, planea matar a Alex (el típico ajuste de cuentas) tendiéndole una trampa; igual que a su padre.
Alex finalmente consigue salir con vida de esa, aunque Héctor acaba muerto, al igual que su mejor amigo Paco, y él mismo recibe un balazo en el hombro. Tras esto, Alex decide que lo mejor es apartar a Brittany de su vida, para que a ella no le pase lo mismo que a la gente que le importa; acabar asesinada.
Al final, como ya os esperaréis, Alex se da cuenta de su error, ingresa en la universidad de Colorado (la misma que Brit), y vuelve a buscarla cinco meses después de que le diese la gran patada en el culo. Afortunadamente para él, ella no lo ha olvidado; todavía conserva su bandana y sus fotos en su móvil.
Y viven felices y comen perdices.

     Ahora viene lo bueno. Personalmente, el libro me ha gustado bastante (me lo he leído en un día y medio y, sí, acabo de terminarlo justo hace una hora), no me ha resultado para nada pesado a la hora de leerlo, a pesar de que no me ha gustado como está escrito. No me malinterpretéis; la historia es genial, acaba perfecto, y me ha emocionado bastante durante la lectura, pero el problema está en cómo transcurren los hechos, pues, en mi opinión, me ha parecido todo demasiado forzado. Además, el libro está escrito en primera persona en presente, y desde mi punto de vista resulta mucho más difícil escribir y conectar la historia del modo correcto cuando se hace en presente (personalmente prefiero las historias relatadas en pasado). Dejando de lado todo eso (que en comparación no tiene casi importancia, aunque algo sí que tenga), sigo diciendo que el libro me ha gustado bastante.
     Pero no me enrollo más. Ya sabéis que, si queréis, podéis recomendarme algún libro o pedirme reseña u opinión de alguno que no hayáis leído. Si decidís recomendarme/pedirme acerca de alguno, podéis hacerlo dejando un comentario en el blog o mencionándome en twitter (https://twitter.com/Sylviannia).
     Dicho esto, me despido. Espero que paséis un feliz domingo y, tal y como os prometí el viernes, en unas horitas os dejaré mi reseña de Crescendo, la cual ya tengo preparada en un borrador (sólo le faltan unos pequeños retoques).

     Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

viernes, 3 de octubre de 2014

Hush, hush.

     ¡Buenas tardes de viernes! Como ya sabéis, he vuelto y, como prometí ayer, hoy os traigo un libro a reseñar. El libro en cuestión se llama Hush, hush, la primera novela de Becca Fitzpatrick (graduada en Ciencias de la Salud, a pesar de que abandonó la especialidad para dedicarse a escribir, ¡y menos mal! Podéis visitar su página web haciendo click aquí -> http://www.beccafitzpatrick.com/ para saber más acerca de ella). La primera edición de este libro tuvo lugar en junio del 2010, traducida al castellano por Pablo M. Migliozzi y publicada por Ediciones B. El título original obviamente es Hush, hush (uf, esto no me lo esperaba). El libro consta de 366 páginas incluyendo el prólogo, los agradecimientos, dedicatorias y páginas dedicadas a información sobre la edición del libro.

     El libro está escrito en primera persona, y relata la historia en pasado.
Nora Grey, la protagonista, es una chica de 16-17 años que vive con su madre en una granja a las afueras de Maine (su padre fue asesinado... ¿un año antes?). Su vida parece ser tan tranquila como siempre, hasta que un día el entrenador/profesor de Biología decide hacer un cambio en la ubicación de los alumnos en su clase, llevándose de su lado a su mejor amiga desde hace años Vee Sky, y sentando junto a ella al alumno transferido: Patch. Un chico que únicamente viste de negro, lleva una gorra de béisbol y con un pasado más oscuro que un sótano sin ventanas.
Obviamente, haber conocido a Patch no ha sido una coincidencia, pues éste lo tenía todo planeado. Su principal objetivo es matarla, ya que es un ángel caído y, según el libro de Enoc, aquel ángel caído que mate a su vasallo Nefilim (especie resultado de que un ángel caído se reproduzca con un humano) se volverá humano. Y no hay cosa que Patch desee más intensamente que ser humano, ya que los ángeles caídos no son capaces de sentir nada físicamente, y el quiere experimentar tanto placer como dolor (y no porque sea masoca).
Desde el primer momento en que se conocen, la sonrisa de Patch le advierte a Nora que éste trae problemas... y una promesa. Y es que Patch es el ángel caído más sexy del lugar, y no hay chica que se le resista, ni tan si quiera la buena e inexperta Nora.
Cuando Nora descubre lo que Patch es en realidad, se asusta (y con razón, joder, ¡como que quiere matarla!) pero él se sincera con ella y le permite tocar las cicatrices de sus alas (el talón de Aquiles de los ángeles caídos y que, si las tocas, te pueden revelar recuerdos de quien las luce). De este modo Nora descubre la verdad; y es que a pesar de que Patch tuviese intención de matarla, al conocerla se da cuenta de que ella es especial y, cada vez que está a punto de llevar a cabo su plan, se arrepiente y no lo hace.
Al final, para mi gran alegría, Patch y Nora acaban saliendo juntos, aunque no les resulta tan fácil como ellos desearían, pues por el camino han de asegurarse de que la ex de Patch, Dabria, no mate a Nora (ésta es un ángel de la muerte que está celosa porque el chico de sus sueños ha decidido empezar una relación con una humana en lugar de con ella, por eso decide que si Patch no la mata, lo hará ella... hay que ser zorra).

     Y aquí acaba la reseña. Puede que a simple vista, leyendo mi reseña, el libro no parezca gran cosa (ya que lo que he escrito deja mucho que desear), pero es un gran libro. A mí, personalmente, me encanta. Patch no pierde ese toque misterioso que lo hace tan sexy y, Nora, por muy tímida que sea, le echa narices a la cosa. Por eso mismo os recomiendo que lo leáis y que os perdáis en los fuertes brazos de Patch, ese por el que todas suspiran (y sí, yo también...). Dicho esto, va siendo hora de despedirme. Mañana, o tal vez el domingo, escribiré la reseña de la segunda parte de esta saga, que se llama Crescendo.
No olvidéis que, si queréis que escriba una reseña acerca de algún libro que no os hayáis leído, o queréis mi opinión acerca de alguno, podéis dejarme un comentario en el blog, o mencionarme en twitter (https://twitter.com/Sylviannia). Prometo que leeré vuestras sugerencias, peticiones y opiniones.

     Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

jueves, 2 de octubre de 2014

Noticias.

     Después de meses sin escribir en el blog, por fin puedo decir... ¡YA ERA HORA! Me he tomado un tiempo este verano, y no, no ha sido en escribir reseñas. Más bien me he dedicado a leer, y la verdad es que tengo un montón de libros que reseñar para vosotros, ¡que sé que me echabais de menos!
Vale, puede que no, pero dejadme disfrutar de mi ilusión de niña.

     Bueno, el motivo de mi regreso no es otro si no volver a escribir reseñas de libros que he leído y, puesto que este verano he devorado al menos cinco libros (sé que a los lectores no os parecerán muchos, pero tened en cuenta que no sólo leo, también me gusta pasar tiempo con mis amigos y mi familia, y en estos últimos meses he salido mucho incluso demasiado), tengo varias reseñas pendientes.
Así que, sin ir más lejos, para este fin de semana tengo preparada una pequeñita del primer libro de una de mis sagas favoritas: Hush, hush. Una historia llena de secretos que a mí, personalmente, me mantuvo con los  ojos abiertos día y noche.

     Dicho esto, me despido. Este viernes colgaré la reseña, ¡lo juro!

     Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

domingo, 8 de junio de 2014

¡Mi proyecto!

     ¡Buenas chicxs! En primer lugar disculparme porque os debo una reseña, pero es que estoy liadísima con los exámenes y, por si fuese poco, he de prepararme el selectivo para el mes de julio.
En fin, que hasta que no acabe nada no retomaré con la lectura, pero sí que he empezado algo nuevo. Os explico: resulta que estoy escribiendo un libro y, puesto que la gente que ha leído los tres capítulos que llevo, y les ha gustado, he decidido subir entradas en un nuevo blog que he creado en las cuales escribiré un poco del libro (pero no todo).
Dicho esto, aquí os dejo el enlace para que podáis leer la primera entrada:
http://silvianiahunter.blogspot.com.es/2014/06/capitulo-1-primera-parte.html

     Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

Trance.

     Cuando te quieres dar cuenta, ya es demasiado tarde; ya has caído en esa espiral de relajación sin límites, de ese estado de ensimismamiento que te hace no pensar en nada, de ese sentimiento de paz que te acoge entre sus brazos como haría una madre con su bebé. Estás feliz, a pesar de que a tu alrededor todo son problemas y que no tienes motivos para sentirte tan relajada. Sabes que esas sensaciones tan sumamente agradables pasarán; tal vez no en cinco minutos, tal vez en una, quizá hasta dos horas pero, desgraciadamente, el caso es que pasará. Y tú no puedes hacer nada salvo disfrutar hasta que la realidad vuelva a golpearte con su destructor martillo de acero, como si del dios Thor se tratase.
     Pero a pesar de todo ello decides no pensar en las cosas negativas, y te centras en cosas que normalmente te parecen nimias e insignificantes. Sientes un leve cosquilleo en la parte superior de la cabeza que, poco a poco, se va extendiendo por toda tu estructura craneal y que, poco a poco, también se va haciendo más y más intenso. Es extraño, pero te gusta. Te gusta y piensas en lo que causa ese cosquilleo tan agradable: eres capaz de notar como todos y cada uno de los pelos de tu cuerpo crecen, muy despacito, pero lo hacen. Y te gusta, porque te sientes viva. Respiras, y eso también te gusta. Coges aire y notas como este llena tus pulmones, para luego vaciarlos de nuevo, contrayéndolos al quedar totalmente desprovistos de aquello que te mantiene viva. Y tomas otra fuerte bocanada de aire para volver a sentir como te arrancas. Y cada vez estás más convencida de que eso te gusta.
     El viento te golpea la cara, pero te gusta. Sientes como te estremeces, tan suavemente que, de no ser por tanta paz, a penas lo habrías notado. Sientes como se te erizan los pelos de los brazos, y los de la nuca, y das gracias por ser capaz de sentir todo ello. Al principio sólo lo piensas, al principio sólo te dices a ti misma "es una suerte estar viva, es una suerte esta paz" pero, ¿qué diablos? Tienes voz, puedes hablar, gritar, cantar... y hablas, y gritas, y cantas... Y eso te gusta. Los sonidos escapan de tu garganta casi sin esfuerzo, y eres capaz de oírlos. De pronto te percatas de todos y cada uno de los ruidos que te rodean. Oyes el alegre cantar de un pajarillo, ¿o son varios? Oyes el suave rozar de una hoja contra el mismo asfalto que tú pisas, movida por el viento, movida por el mismo viento que roza la piel que has dejado al descubierto. Y te gusta. Oyes algo más... una voz. Una voz dentro de ti que te dice "¿qué haces aquí plantada como una tonta? ¿Acaso no tienes piernas? ¡Úsalas!" Y eso te basta para dirigir la mirada hacia la parte inferior de tu cuerpo, hacia esas dos extremidades que te sostienen. Puedes andar, correr, saltar... y andas, y corres, y saltas... Y eso te gusta. Pero estás exhausta de tanto movimiento, así que te paras a descansar, y te sientas en la acera. El corazón te late con fuerza, bombeando sangre. Sangre que llega a absolutamente todos los rincones de tu cuerpo. Notas como recorre tus venas, tus arterias, tus capilares... La notas transportando energía, y vida. Y te gusta.
     De pronto empiezas a reír; te sientes feliz de estar viva, y ríes porque te sientes bien. Hay tantas cosas que te gustan... ¡sería fantástico compartir esa paz con alguien! Pero miras a tu alrededor, en busca de otra persona a quien contarle todo lo que sientes, todo lo que piensas, todo lo que te gusta, y te das cuenta de que, justo ahí, a tu lado, o detrás de ti, o delante, no hay nadie. Estás sola. Y eso no te gusta. Y te maldices a ti misma por querer compartir todo aquello que te envuelve con alguien que no está. Y de pronto tu corazón da un vuelco, y tu alma da de bruces contra el suelo, haciendo que la triste realidad te estalle en la cara como un enorme globo al que rozas con una aguja. La única persona que tienes cerca, es alguien que rebusca en un contenedor. Está descalzo y tiene los pies sucios. Al principio sientes asco pero, ¿quién eres tú para juzgar a nadie? ¿Acaso tú eres mejor que esa persona? Sabes que no. Y cuando ese alguien te mira a los ojos, y puedes ver todo el dolor que emana su mirada, y de su expresión, te das cuenta de la suerte que tienes por estar viva. Pero no te gusta, porque no puedes compartir tu alegría con esa persona, ya que eso que él tiene no es vida... es esclavitud.
     Y así es como el trance desaparece y sales de él, devolviéndote a la normalidad, y arrebatándote toda esa paz que te había regalado hace a penas dos horas. Y ya no te gusta.

sábado, 10 de mayo de 2014

¡Preparados para temblar!

     ¡Hola a todxs! Como ya sabéis, me estoy leyendo Temblor, pero aún no lo he terminado porque los estudios me quitan tiempo pero, en cuanto lo termine (espero acabarlo este fin de semana), publicaré la reseña. Ahora mismo no puedo daros muchos detalles de cómo llevo la lectura del libro porque estoy fuera de casa, así que en cuanto vuelva y coja mi patata-pc prometo daros un avance.
Tampoco he subido ninguna entrada estos días por el mismo motivo por el que no he acabado de leer el libro, pero gracias a Dios que por fin ha llegado el fin de semana para tomarme un breve (muy breve) descansito y volver a daros algo de guerra.
Me despido ya, pero esta tarde cuando llegue a mi cueva particular vuelvo, lo prometo.

Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

lunes, 5 de mayo de 2014

Noticias.

     ¡Muy buenas de nuevo! En primer lugar, quería decir que el tercer libro de la saga Los Vampiros de Morganville aún no me ha llegado (lo encargué el miércoles de la semana pasada, en cuando me avise la mujer de la librería de que ya lo han traído iré a recogerlo, para luego informaros).
     En segundo lugar quería decir que me acabo de empezar una nueva trilogía (la iré reseñando junto con Los Vampiros de Morganville, y alguna que otra saga probablemente). El primer libro se llama Temblor, de Maggie Stiefvater. Este lo leí hace un año aproximadamente, pero hace un par de días fui a Valencia y encontré la tercera parte, así que ya tengo los tres libros (Temblor, Rastro, y Siempre) bien colocaditos en mi estantería, lo que significa que las reseñas de estos las haré seguidas y sin interrupciones del tipo "aún no tengo la siguiente parte y hay que esperar" (como me está pasando con la saga de Rachel Caine). Así que la próxima reseña que haga será la del libro Temblor y, en cuanto la publique, me pondré con el segundo libro. Y así hasta que termine de reseñar la trilogía entera, ya que hace tiempo que quiero ponerme con los tres libros y acabarlos pero nunca termino de hacerlo. Pero esta vez sí. De modo que la saga Los Vampiros de Morganville tendrá que esperar a que acabe la trilogía.
Aquí os dejo una foto de los tres libros para que les echéis un vistazo a las portadas.

Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

domingo, 4 de mayo de 2014

The DUFF.

     Bien, como ya sabéis, el libro a reseñar que os traigo hoy se llama The DUFF, de Kody Keplinger (de la zona rural de Kentucky, terminó de escribir este libro durante su último curso de instituto). La primera edición es de septiembre de 2013, traducida por Aida Candelario Castro y publicada por Plataforma Editorial. El título original, obviamente, es The DUFF (qué coincidencia más curiosa, ¿eh?). El libro consta de 298 páginas (sin contar agradecimientos), repartidas en 27 capítulos.

     El libro está escrito en primera persona, y relata los hechos en pasado.
Bianca, la protagonista, es una chica de diecisiete años a la que, estando una noche de fiesta con sus dos guapas mejores amigas, Jessica y Casey, se le acerca el casanova del instituto, Wesley Rush, para hablar con ella cuando estaba en la barra (sola, ya que no le gusta bailar). Ella al principio piensa que lo que Wesley quiere es ligar con ella para que se acueste con él, pero él le confiesa que lo que en realidad quiere es que Jessica y Casey lo vean hablando con el eslabón más bajo del grupo, para que piensen que es un chico sexy. El término que Wesley utiliza para nombrar a Bianca es DUFF que, en inglés, significa Designated ugly fat friend (vamos, expertos, traducid... está bien, os lo diré; significa la llamada amiga fea y gorda del grupo), a pesar de que Bianca ni está gorda ni es fea, sólo... es un poco más bajita que sus amigas, las cuales tienen cuerpos de caerse de culo y, por eso, si las comparas con ella... es normal que la considere el eslabón débil.
En fin, que lo que Wesley quiere es hablar con la DUFF para que sus amigas piensen que es un chico atento y quieran acostarse con él. Pero hay algo con lo que Wesley no cuenta, y es que Bianca no es una chica fácil, incluso aunque no sea ella con la quieras acostarte. Bianca es inteligente, cínica, borde y sarcástica, por eso Wesley no consigue hacer que ni ella ni sus amigas caigan rendidas a sus pies.
Pero Bianca tiene problemas en casa, pues sus padres van a divorciarse y su padre es un alcohólico rehabilitado (que por culpa del divorcio recae, y vuelve a beber), y una semana después (aproximadamente) de que Wesley la pusiera al corriente de su condición de DUFF en su grupo de amigas, estando de fiesta, no puede soportar más la presión de pensar en sus padres y, buscando una válvula para escapar del estrés, se enrolla con Wesley (increíble, sobre todo porque ella le odia y... ¡él no se aparta!).
Bien, pues esto se repite. Las cosas en casa de Bianca cada vez van peor, y para ella resultaría más fácil si la profesora de Inglés no les hubiese asignado a Wesley y a ella hacer un trabajo juntos, ¡en casa de él! Ya sabéis lo que pasa, ¿no? Exacto, se acuestan juntos. Obviamente ella está flipando porque, según él, ella es la DUFF y él, el tío por el que todas suspiran.
Al final acaban teniendo una relación de amigos, o enemigos, con derecho a roce, en la que ambos se dan cuenta de que se utilizan el uno al otro para escapar de la realidad, pues Bianca no es la única con problemas familiares, si no que Wesley tiene un drama bastante gordo en su casa (o, más bien, fuera de ella, ya que sus padres nunca están y él los echa de menos, por no hablar de que su abuela intenta apartar a su hermana pequeña de él porque según dice tanto él como sus "amiguitas" son malas influencias para la cría). Pero la cosa se tuerce cuando ella se da cuenta de que siente algo por él. Entonces se acojona y sale corriendo, diciéndole a él que lo mejor es que dejen de verse. El pobre chico no lo entiende y, desesperado porque también está empezando a sentir algo, intenta acercarse a ella para aclarar las cosas, pero ella empieza una relación con su amor platónico del instituto, Toby Tucker, con el cual se da cuenta de que, estando con él, no puede sacarse a Wesley de la cabeza.
Al final una noche aclara las cosas con Toby, el chico perfecto para ella, y vuelve corriendo a los brazos de Wesley, el cabrón mujeriego del instituto, y con este último empieza una relación estable.
Y, como justo ahí, acaba el libro, imagino que serán felices juntos y su amor será eterno y se casarán y blablabla, todo muy ñoño.

     ¿Qué os ha parecido? A mí, personalmente, el libro me encanta, pues Bianca es un personaje cargado de energía y sarcasmo que en más de una ocasión me ha hecho reír con su forma de describir las situaciones. Es bastante bueno, por eso no tengo reparo en recomendarlo. Así que ya sabéis, ¡a leer!
No olvidéis que, si queréis recomendarme algún libro para que publique la reseña, u os gustaría que hablase de alguno que no os hayáis leído, podéis dejarme comentarios aquí, en el blog, o mencionarme en twitter (@Sylviannia).
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

¡Acabado!

     En primer lugar disculparme porque ayer noche-madrugada al final no publiqué la reseña de The DUFF, pero es que el cansancio pudo conmigo después de ver tres películas seguidas, bastante tuve con poder acabarme el libro sin dormirme a las cuatro de la madrugada.
En fin, que no os preocupéis, que ya lo he terminado de leer y, en cuanto publique esta entrada, me pondré con la reseña.

¡No os impacientéis!

sábado, 3 de mayo de 2014

¡Casi acabado!

     ¡Tan sólo me quedan dos capítulos para acabar The DUFF!
Apuesto a que esta noche (antes de las doce o de madrugada, pero antes de que amanezca al fin y al cabo) ya tendréis la reseña disponible. ¡Estoy deseando publicarla! Sé cómo acaba el libro, y es precioso. Como ya os dije, es de romántica juvenil, peeeero no os preocupéis, no es un libro ñoño en absoluto, si no, os aseguro que entonces NO lo soportaría.
En fin, estoy deseando que llegue esta noche para meterme al blog y publicar la reseña, pero hasta entonces no podré volver a tocar el ordenador para ponerme a la tarea (comprendedlo, soy adolescente, tengo vida social... y esas cosas).

Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

jueves, 1 de mayo de 2014

Sobre "The DUFF"

     ¡Buenas noches mis queridos frikis de la lectura! Como ya he dicho antes, el libro que voy a volver a leer para reseñar este fin de semana se llama The DUFF, escrito por Kody Keplinger.
Aquí os dejo una foto del libro para que veáis la portada, el grosor, etc.
     The DUFF es un libro que, digamos, es de romántica juvenil. Perfectamente podría ser capaz de haceros la reseña ahora, pero prefiero volver a leerlo (a parte, porque pensaba hacerlo de todos modos) para hacerla mejor este fin de semana. ¡Y con esta próxima ya serán dos reseñas publicadas en una semana! Merezco un premio. Menos mal que leer es algo que hago con gusto y, si luego puedo conseguir que más gente se interese por los libros que me gustan, ¡mucho mejor!
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

¡Próxima reseña!

     Como ya os dije ayer, este fin de semana publicaré la reseña del libro que voy a empezar a releer esta noche. El libro en cuestión se llama The DUFF, de Kody Keplinger.
Os iré informando de cómo avanza (aunque ya os digo que el libro es una pasada, y este sí que lo recomendaré, pero bueno, que los avances del libro hoy no tocan), y de cómo voy con el libro, de ese modo sabréis, más o menos, cuándo publicaré la reseña.

Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

miércoles, 30 de abril de 2014

Libros.

     Bueno chicxs, os informo que esta tarde iré a la librería a encargar el tercer libro de la saga Los Vampiros de Morganville y, con un poco de suerte, la semana que viene ya estará en mis manos (el lunes, creo... o eso espero). Sé que es demasiado tiempo pero, bueno, para este fin de semana publicaré la reseña de alguno de los libros que tengo por mi habitación y ya me haya leído. Mañana por la mañana probablemente os diga el título.

     Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

martes, 29 de abril de 2014

Los Vampiros de Morganville 2.

     El libro que hoy os traigo a reseñar se llama El baile de las chicas muertas, segunda parte de la saga Los Vampiros de Morganville, de Rachel Caine, primera edición de marzo del 2010, traducida por Daniel Aldea Rossell, publicada por la editorial Versatil (la misma, vamos) en Barcelona, y el título original es Dead girls' dance. The Morganville Vampires (book two). El libro consta de 295 páginas (sin contar los agradecimientos), repartidas en 13 capítulos.

     Este sí que está escrito en tercera persona y, gracias a Dios, no tiene tantos fallos como el primero (La mansión Glass, para los vagos que no leyeran la reseña que publiqué la semana pasada, ejem ejem).
Recordemos algunas cosas que ocurrían en la primera parte: Claire, maltratada por Monica, se va (tras escapar de la residencia) a vivir con dos chicos (Michael y Shane) y una chica (Eve); Claire se entera de que Morganville está en manos de los vampiros, Shane se arriesga por Claire y hace un pacto con Brandon (el vampiro malvado); Claire encuentra el libro que quieren los vampiros para salvar a Shane; Michael y Eve están juntos; se desata una pelea (tanto dentro como fuera de la Mansión Glass) por el libro de los vampiros contra Claire y compañía, etc.
Bien, pues en esta segunda parte, vuelve a la ciudad el padre de Shane y sus colegas, una panda de moteros, para matar a todos los vampiros de Morganville y vengar la muerte de su hija pequeña y su mujer. Frank Collins (el padre de Shane) encarga a uno de sus colegas moteros matar a Brandon, y la poli lo encuentra, junto con Shane (que es inocente), en la escena del crimen. ¿Consecuencia? Un montón de vampiros cabreados que encierran a Shane y al motero en jaulas para ejecutarlos en la plaza del Fundador (siempre llena de vampiros, por cierto) por matar a uno de los suyos. Y, por si fuese poco, los piensan ejecutar ¡quemándolos vivos! Tócate las narices... ¡Y nadie cree que Shane sea inocente! ¡Pero sí que lo es!
En fin, Claire, que está enamoradísima de Shane (con el que se ha morreado un par de veces), arriesga su vida para salvarlo y, ¿cómo lo consigue? Pues resulta que el alcalde de Morganville es el padre de Monica Morrel (sí, la zorra esa que intentó matar a Claire y que quemó la casa de Shane, en cuyo incendio murió la hermana de este) y, Frank Collins, que está un poco pirao, secuestra a Monica y a Claire (¡pero tranquilos, que a Claire no le hace daño!), y le hace a esta última ir al alcalde a decirle (de parte de Frank, obviamente) que si no dejan libre a Shane matarán a Monica. Vamos, que quieren darse el cambiazo.
Al final lo consiguen, pero el proceso es difícil, ya que en este Michael sufre mucho, Eve se vuelve medio loca y a Claire la drogan y poco más y la violan a la pobre. Si os leéis el libro sabréis de lo que hablo.
Conclusión: ¡Claire y Shane están juntos! Increíble.

     Para acabar, no voy a desvelaros el final. Obviamente no lo he contado todo y no he dado tantos detalles ni explicaciones como en la reseña del primer libro (la cual, por cierto, tras publicarla vi que la alargué cosa mala, disculparme), porque espero que leáis el libro.
Esta vez sólo voy a mostrar uno de los fallos que presentaba el libro ya que es el más grave; los demás eran nimios. Es un trozo en el que se muestra una conversación entre Eve y Claire, y en una frase de Eve, en lo que sería la explicación de lo que hace, da a entender que ella misma explica lo que hace (vamos, que los guiones de diálogo están mal posicionados, se les ha colado uno). Os la escribo tal cual aparece en el libro:
-Entonces vayamos a hablar con otra gente que sí pueda -dijo Eve, decidida-. Cogió la taza de café y la vació de un trago. Volvió a dejarla sobre la mesita y asintió-. Lista.

     Tras esto finalizo mi reseña, pero no sin antes decir que, sinceramente, el libro no está nada mal. Es bastante entretenido y no me ha resultado en absoluto pesado, así que si me preguntáis si os lo recomiendo (que ya sé que nadie lo ha preguntado pero a mi me da igual porque soy así de guay), mi respuesta es: ¡Sólo si te gusta la temática sobre vampiros! Porque, si no, no creo que te guste.
     Ahora sí, ya acabo con la reseña. No olvidéis que, si queréis recomendarme algún libro para que haga reseña o hay alguno que no os habéis leído y os gustaría que hablase de él, dejadme comentarios aquí en el blog o mencionadme en twitter (@Sylviannia).
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

lunes, 28 de abril de 2014

Casi casi.

     ¡Sólo me quedan cuatro capítulos para acabarme el libro Los Vampiros de Morganville 2: El baile de las chicas muertas!
Esta noche intentaré acabármelo y, si puedo, haré la reseña. Si no me da tiempo, me temo que tendréis que esperar a mañana noche. Pero, ¿veis? Os dije que probablemente antes del fin de semana la escribiría. Soy asombrosa, lo sé, todo el mundo lo sabe, es inútil negarlo... Mejor me callo, que he de ponerme a la tarea cuanto antes para daros vuestra reseña del libro.

Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

domingo, 27 de abril de 2014

¡Que la cosa va en serio!

     Me estoy comprometiendo a publicar al menos una entrada cada día (si puedo, obviamente), y como mínimo una reseña a la semana.
Como ya os dije ayer, me estoy leyendo el segundo libro de la saga de Los Vampiros de Morganville: El baile de las chicas muertas, de Rachel Caine.
El libro de momento va bien, tiene menos fallos que el primero, pero la historia sigue siendo extraña (aunque entretenida) y un tanto floja. Esperemos que con forme avance la situación mejore, si no no creo que pueda soportar leerme la tercera parte (sobre todo teniendo en cuenta que he de comprármela, y son nada más y nada menos que 17€ aproximadamente).
En fin, me he quedado en una parte crítica del libro, justo en medio de toda la tensión (he pasado todo el día fuera y no he podido continuar por donde lo dejé ayer noche, pero en cuanto publique esta entrada me pongo al lío, lo juro), así de oportuna soy.

     Bueno chicxs, no me enrollo más, ¡que los libros no se leen solos!
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

sábado, 26 de abril de 2014

Los vampiros de Morganville 1.

     El primer libro a reseñar que os traigo se llama "La mansión Glass", primera parte de la saga de, hasta el momento, 15 libros, llamada "Los vampiros de Morganville". El título original es "Glass Houses. The Morganville Vampires (book one)". La saga está escrita por la autora Rachel Caine (¡es una mujer polifacética!), y el libro en cuestión es una edición de noviembre de 2009 (cabe destacar que es la primera edición, ejem ejem), traducida al castellano por Daniel Aldea Rossell, y publicada por la editorial Versatil, en Barcelona, que consta de 302 páginas (sin contar agradecimientos).

     El libro está escrito en tercera persona (aunque a veces se salta a primera persona, fallo del traductor o de la autora, aunque sería más criminal si se tratase de lo segundo).
Claire Danvers, la protagonista, es una adolescente de 16 años (aunque ella no deja de insistir en que son ¡casi! diecisiete), a la que debido a su cerebro característico de un genio a la altura de Einstein, adelantan un par de cursos, por lo que se encuentra estudiando su primer año de carrera en la universidad de Texas (Texas Praire University, o TPU), y viviendo en la residencia de chicas del campus. Pero Claire, a pesar de ser una luchadora, no puede soportar vivir en ese horrible sitio: sus compañeras de residencia la maltratan y acosan, especialmente la despampanante Monica Morrel y su séquito de arpías, conocidas como las monickettes, que se dedican a hacerle la vida imposible a base de empujones por las escaleras y... en fin, todo tipo de cosas horripilantes que son capaces de hacer las psicópatas con falda y tacones con tal de ridiculizar a alguien varios peldaños por debajo en la pirámide social. Conclusión, la pequeña Claire, harta de todo eso y tras una amenaza de muerte por parte de Monica, se pone de inmediato a buscar anuncios del tipo "se busca compañero de piso" o "se alquila habitación", hasta que da con uno en que tres amigos buscan alguien a quien alquilar un cuarto en una mansión, la mansión Glass.
Después de una dura conversación con el dueño de la casa, Claire consigue quedarse a vivir con ellos siempre y cuando cumpla con su parte del alquiler.
Con forme pasa el tiempo en esa casa descubre que los que dirigen la ciudad son vampiros y que, para su desgracia, ni ella ni sus nuevos amigos cuentan con la Protección de la que disfrutan algunos de los ciudadanos de Morganville. También descubre que algo extraño pasa con el dueño, Michael Glass, pues nunca se deja ver durante el día y sólo sale de noche, por no hablar que siempre anda en casa y no pisa la calle (al final Claire, que es más curiosa que un gato callejero, se da cuenta de que lo que le sucede al guapo de Michael es que es un fantasma al que sólo es posible ver después de la puesta de sol).
Pero eso no es todo, sus otros dos compañeros, Shane Collins y Eve Rosser (estos sí que pueden salir a la calle y que les de la luz del sol), están dispuestos a proteger a Claire de Monica y sus perros falderos (Gina y Jennifer). Eve es una chica gótica muy mona que trabaja en una cafetería cuyo jefe es (o al menos eso parece al principio) un amor de persona. Shane, por el contrario, no trabaja, y es un chico muy guapo al que Claire pone los ojos encima a los dos días de vivir en la mansión. Este último es tan impulsivo que, tras un intento de asesinato a Claire por parte de Gina (una de las monickettes) con H2SO4, está dispuesto a hacer un pacto que pone en peligro su (¡oh Dios mío!) preciosa integridad física con Brandon, el vampiro al que pertenecen Monica y su rica familia, para que dejen a Claire en paz (aunque las muy zorras luego no lo cumplen y la secuestran e intentan quemar viva).
Tras esto y, ante la impotencia de que Shane sufra a manos de Brandon, el cruel vampiro, Claire, Eve y Michael se ponen manos a la obra para buscar aquello que los vampiros de Morganville más desean: ¡un libro antiguo! Qué típico. Al principio tienen la intención de falsificarlo y tener algo con lo que chantajear a los vampiros para salvar a Shane, y cuando descubriesen que es falso hacer uso del típico tópico de "¡estaba así cuando llegué!", pero por suerte para ellos, Claire, que como ya he dicho es más curiosa que un gato callejero (me encantan los gatos callejeros, son tan...), al colarse en la cuarta planta de la biblioteca de la universidad (la cual se supone que en los planos para los estudiantes no aparece porque es secreta), consigue el dichoso libro (aunque, claramente, el proceso hasta que lo logra no es tan fácil, pero debéis leeros el libro y averiguar cómo lo hace), y lo lleva a la mansión. Desgraciadamente Claire es una niña que en varias ocasiones demuestra ser una persona de muy pocas luces y le dice a Oliver, el encantador jefe de Eve, que ha conseguido el libro y que quiere pactar con los de arriba (los mandamases de la comunidad vampírica), sin saber que este señor tan agradable es un vampiro, ¡y no de los buenos! Tras eso, esa misma noche, la mansión Glass se ve envuelta en una interminable lucha cuatro contra quinientossetentaycincomilochocientosnoventaydos; los de dentro de la mansión versus los de fuera; los cuatro amigos (humanos y fantasma) contra vampiros, aliados humanos y policías de parte de los malos; el gato contra el león. Al fina, por increíble que parezca, ganan los buenos (los de dentro de la mansión), haciendo un pacto con Amelie, una mujer vampiro que da la casualidad es la fundadora de Morganville y, por tanto, dueña de todas las casas y sus habitantes (pero tranquis, es buena pers... vampiro, es buena vampiro), que consiste en que ellos le dan el maldito libro que tanto quieren y a cambio ella les proporciona seguridad y Protección a los cuatro (aunque para que la Protección funcione no tienen que meterse en líos y no deben abandonar Morganville y vivir en la mansión Glass... ¡para siempre!).
El libro no acaba del todo bien, pero no pienso desvelaros el final, si no no tendría gracia.

     La verdad, en mi opinión, el libro no está mal. La historia es buena, y la forma en que se desarrolla no es del todo mala (sí mejorable, pero no mala). A pesar de eso opino que tiene bastantes lagunas y fallos: algunos muy tontos, pasables y sin importancia, y otros inconcebibles.
Por ejemplo: en la página 18, hay una parte de diálogo entre Claire y una compañera de la residencia en la que empieza a hablar Claire y, tras un guión, automáticamente se convierte en la otra chica:
-No. No, estoy bien -eso lo dice Claire, blablabla explicación y en el mismo párrafo de diálogo de Claire habla su compañera-. Maldita sea, Claire, ¿necesitas toda esta mierda?

¡ESO NO SE PUEDE HACER EN UN LIBRO!

Otro ejemplo lo podemos encontrar en la página 175, juzgar vosotros mismos:
Claire abrió la puerta torpemente, rodeó el vehículo y llegó al sendero corriendo. Oyó cerrarse la puerta de Claire y a ella corriendo a su espalda.
¿Alguien puede explicarme como puedo escucharme a mí misma corriendo detrás de mí? En serio, es muy curioso este fallo (y como este hay bffff... una barbaridad).

El último ejemplo que me gustaría que vieseis, se encuentra en la página 213, al final, justo el penúltimo párrafo, el cual comienza como un párrafo explicativo de la situación en la que se encuentra Claire y acaba siendo un diálogo:
La Señora Dragón exhaló una nube de humo por la nariz y enarcó las cejas en un gesto que pretendía ser más una sugerencia que una recomendación-. Pareces amable. Lárgate antes de que recuerde que hoy es mi día libre.
¡¡¡¿¿¿???!!! Increíble.

     Tras esto, acabo con mi reseña dejando claro que, a pesar de sus fallos, me ha resultado un tanto entretenida la lectura de este libro y, aunque en cada despiste del editor o de la autora se me crispaban los nervios y me costaba no parecer confusa como un conejo en una oscura carretera al que le dan las largas, y a pesar de que la historia me parezca un poco débil y con unas pocas bastantes lagunas, ha valido la pena leerlo. No quiero arriesgarme a deciros "¡comprad el libro y leerlo os va a encantar!" porque probablemente si lo hacéis y os decepciona vengáis a por mí a rendir cuentas (¡por Dios apiadaos de mí tengo mujer e hijos!), pero sois libres de hacer lo que queráis, así que si os apetece leer algo y no tenéis el qué, y os gusta la temática de los vampiros, entonces no tenéis nada que perder (a parte de tiempo, pero estoy segura de que de eso os sobra).

     Ahora sí, acabo ya. Me despido de vosotros, que mi vida social me reclama, y el fin de semana que viene (o tal vez antes, nunca se sabe) vendré y publicaré la reseña de la segunda parte de esta saga, a ver si puedo soportar el segundo libro.
También pido disculpas por los posibles fallos en el desarrollo de la reseña, pues soy novata en esto de reseñar y bueno, aún tengo que cogerle el truquillo a esto, ¡sed buenos conmigo!
Si queréis recomendarme algún libro para que haga reseña o hay alguno que no os habéis leído y os gustaría que hablase de él, ya sabéis, dejadme comentarios aquí en el blog o en twitter (@Sylviannia).
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!

¡He vuelto!

En primer lugar pedir disculpas a esos dos seguidores que imagino habrán estado día y noche preguntándose "¿Por qué demonios Sil no publica ninguna entrada?", con la nariz pegada a la pantalla del ordenador y los ojos como platos a punto de desbordar un mar de lágrimas.
Dejémonos de tonterías, eso no va a suceder, pero estoy emocionada. He vuelto a mi blog, y por fin me he decidido a hacer algo útil con él, a parte de lloriquear.
Os explico: últimamente me he matado (en el buen sentido de la palabra) a leer libros. Muuuchos libros. Y me he reencontrado a mi misma. He vuelto a ser esa chica soñadora que se pasaba día y noche con la cara enterrada entre miles de historias la mar de interesantes. ¿No os parece que el olor a libro nuevo es la mejor sensación del mundo? Por no hablar de ese sentimiento que te envuelve cuando acabas uno, ese sentimiento que te hace gritarle al silencio "¡QUIERO LA SIGUIENTE PARTE! ¡NO PUEDO ESPERAR A QUE LA PUBLIQUEN! ¡LA NECESITO!"
Tal vez os esté dando demasiadas pistas sobre cómo me he pasado los últimos días... semanas... meses... lo que sea.
En fin, no quiero enrollarme (más aún) con la explicación; lo que venía a contar, ese nuevo proyecto que he nombrado hace, uhm... un trillón de párrafos más arriba, lo pienso llevar a la práctica. Sé que no soy muy responsable cuando me propongo hacer algo dedicado a alguien más a parte de a mí, pero lo voy a intentar cumplir, ¡porque estoy muy, pero que muy emocionada con esto!
A lo que iba: a partir de ahora, aproximadamente una o dos veces a la semana escribiré una entrada, en la que iré informando sobre el libro que esté leyendo en ese momento, y en cuanto lo termine volveré y publicaré una pequeña reseña y daré mi opinión a cerca de lo que he leído. Eso quiere decir que probablemente mi blog, de ahora en adelante, sólo será del agrado de aquellos quienes se consideren unos frikis de la lectura.
Y dicho esto, me despido para ponerme a la tarea.
Un abrazo muy fuerte a todos, ¡y que cunda la lectura!